Todo lo que NO debe hacer usted en una presentación de libro.

 

Van a perdonarme el tono ligero del artículo hoy, y que escriba sobre algo que ya se ha escrito en algún blog hace tiempo y de forma muy amena; pero me ha salido en plan broma y espero que así lo tomen…

Pues verán, si la cosa va bien y todo sigue como va, dentro de nada andaré presentando yo un novelorio, y recordando muchas asistencias a otras presentaciones, me ha dado por intentar resumir, si es que sé, esas cosas que pueden dejarnos a la salida de una “presen” con ganas de no volver a otra.  Algo así como unas normas de uso (y de no abuso), tanto para autores/as como para presentadores/as y público.

Pues así resumiendo:

Llegar tarde.

 Sea usted de los que presentan o de los que asisten. Si es de los que presenta porque da la impresión (a mí me la da) de que mientras yo me he molestado en estar a la hora, usted andaba en el bareto de al lado de farra y a mí que me den morcilla. Y si es usted del público porque parece que viene usted así como “de paso que voy a otra cosa”. Y encima se retrasa el asunto y nos dan las uvas, y la gente, aparte de ver al que presenta, tiene más cosas que hacer; sacar al perro, hacer la cena, sacar la basura o ver el partido del Atleti.

Largarse un spech de una hora.

A la gente le importa un bledo si usted es amigo íntimo del presentado. Y tampoco va a escuchar un discurso lingüístico sobre el libro. No le importan ni poco ni mucho anécdotas del tipo: “cuando me dio su libro, estábamos en medio de una cogorza en Malasaña”.  Más que nada porque igual hay gente entre el público- yo, por ejemplo- que no bebe. Y sobre todo porque no se va a eso, digo yo.

Ser el pesado del público.

“Una pregunta…”

Carajo con la pregunta del pesado de turno, a veces es más larga que la presentación.  Usted, ¿va a escuchar sobre un libro o dar una conferencia express?…

Colocar bien visibles las cervezas en la mesa de presentación.

Vaya a ser que nos creamos todos que el libro es la excusa para la borrachera. Y perdón por el tono aquí, pero da una imagen de falta de respeto que atufa. Yo no voy a una presentación a beber cerveza. Para eso tengo los garitos.

Hablar como si hubiera micrófono.

Porque no lo hay. O no lo suele haber. O no suele funcionar. Y el que está al fondo, de pie, no le oye a usted un pijo. Y si se tapa la boca con la mano, menos. No está usted en una catedral. Coño, hable usted un poco más alto. Ah, y vocalice, si es posible.

Acercarse al autor como si nadie más que usted tuviera derecho a darle un abrazo o saludarle.

No quiera usted salir “en la foto”; el “más amigo, el más no sé qué”… Caramba, el autor estará emocionado de verle, lo agradecerá, pero no sólo a usted, sea discreto, no agobie, no empiece con las “anécdotas” mientras otros esperan…a contar la suya, claro…

Despreciar al desconocido.

También lo he visto. El “escritor” saluda dando abrazos innumerables, sonrisas profiden, amiguismos excelsos, y, de pronto llegas tú— o yo— y te mira como si fueras  un quiste. Le tiendes el libro, le pides firma simplemente, y te suelta; “ah, espera”, se da la vuelta y se abraza a “Fernandito”, se pone a hablar y se olvida de ti. Pues tú, eres Un Lector, y ese autor te acaba de decir sin decir que se la suda tu interés por su libro. Que no eres nadie, y que sus lectores/as anónimos/as sois una mierda. Yo me he ido sin comprar el libro cuando me ha pasado, después de tenerlo en la mano: si es capaz de despreciarme así a mí no me interesa lo que escribe.

Olvidarse de alguien por querer ser exhaustivo al “Dar las gracias”.

Dé usted gracias en general, a la Librería — o al lugar donde celebre la cosa—, a su editorial, “a los amigos y familiares aquí reunidos” y déjese de nombrar a “Pepito, Juanita, mi tía Casimira, mi amigo Lorenzo que viene de Murcia”, porque se olvidará usted de “Manolito” que aprovechará para decirlo oportunamente en el  turno de palabra y quedará usted como un guarro…

Habría más cosillas, claro, igual quieren ustedes aportar alguna…

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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2 respuestas a Todo lo que NO debe hacer usted en una presentación de libro.

  1. Elysa Brioa dijo:

    De acuerdo en todo pero en la que más: Hablar como si hubiera micrófono. ¡Uff, la de presentaciones a las que he acudido y no me he enterado de nada!
    Y añado una: esas presentaciones donde no conoces a nadie, pero se te ocurre acudir pensando que puede ser muy interesante y en ningún “corrillo” queda una silla libre para “esa intrusa”
    Como dices el artículo es ligero, pero tiene “miga”

    Besitos

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  2. PUes sí, tal cual. Y me apetece destacar la penúltima. Eso es un delito, despreciar al desconocido.

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