Jean Rouaud ” los campos del honor”. Con precisión de grabador.

Ha publicado Anagrama en su colección Otra vuelta de tuerca el libro de Jean Rouaud  Los campos del honor, que fue premio Gouncourt en 1990.

No sé si esta colección está recuperando –creo que sí- viejos títulos, pero en este caso me alegro.

Me alegro porque es una novela magnífica. Muy resumidamente cuenta de modo biográfico la historia de una familia centrada en tres personajes, el padre, el abuelo y una tía abuela del narrador. Tres muertos en apenas un año que le sirven para hacer un ejercicio nostálgico humorístico y lleno de vitalismo en el que el paisaje de su infancia tiene categoría de personaje propio, la región del Loire Inferior, o Loira Atlántico. Este paisaje determina buena parte de las vidas de los personajes, costumbres pequeñitas, paseos; hay un capítulo dedicado a la lluvia que es un modelo de lirismo en prosa, y que marca digamos una “atmósfera” donde se desarrollan estas vidas.

En este entorno los personajes del libro  nos aparecen con luz propia; caracterizados desde el comienzo, con ternura, con humor, con anécdotas, y se van desarrollando poco a poco, en progresión con sus propias vidas. La figura del abuelo, “hermético, distante, casi ausente…ojillos rasgados, cejas levantadas como los tejados de pagoda”… Cito la frase por dar una muestra del estilo narrativo. La del padre, muerto a los 40 años y que aparece más bien como figura en ausencia y…

Y la maravillosa tía abuela, contradictoria, extravagante, mística, divertida, patética y como todos ellos dueña de un secreto. Ese secreto que transcurre en medio de la primera guerra mundial, en esos campos del honor en los que murió buena parte de la juventud de Europa. Secreto que tampoco es tal si leemos con atención; es decir, más bien ocultamiento, muestra de otro estilo de patetismo.

Esta es una novela que guarda un ritmo interior, una estructura en la que los recuerdos parecen como esa lluvia que se nos describe, dispersos pero claros, silueteados, asequibles, configuradores de un modo de vivir y también de un modo de afrontar la muerte, de modo que “se perfilan los contornos con precisión de grabador”, como el narrador nos dice de la llovizna.

Un lenguaje que me llega, claro está, en la traducción,  de Javier Albiñana y que tiene también esa precisión  y esa belleza.

Y que les recomiendo con entusiasmo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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2 respuestas a Jean Rouaud ” los campos del honor”. Con precisión de grabador.

  1. catherine dijo:

    Raras veces compro el Goncourt. Había oído elogios de este libro y creo que voy a seguir tu recomendación. Nunca es tarde.

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  2. alenar dijo:

    Merece la pena, Catherine.
    Me alegra mucho verte por aquí…

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