“Berlín Vintage”. Un ensayo con disfraz de novela.

No he terminado aún Berlín Vintage, de Oscar. M. Prieto. Y hago la reseña ahora porque no sé si voy a terminarlo y me explicaré.

El libro es un viaje de búsqueda. El argumento simple narra la historia de Aldous, un personaje que recorre el mundo en busca de los cuadros de Caravaggio. Principalmente de uno de ellos que se cree desaparecido o destruido; Aldous se dedica a esta persecución –por así decir- del cuadro mientras a la vez viaja volviendo a ver los anteriores.  A la vez que esta búsqueda que-me parece- para él es una patología, el autor ofrece en boca suya toda una reflexión sobre el sentido del arte y la belleza pero también sobre el sentido final de la existencia del ser humano.

Mantiene una buena dosis de intriga a través de un personaje secundario-un hombre con un extraño tatuaje- y la correspondiente historia de amor.

El libro mantiene una estructura que al principio parece muy original pero que después en mi criterio se vuelve reiterativa y repetitiva: se nos presenta en una ciudad-las ciudades donde vivió Caravaggio-, y después de describirla nos cuenta qué le pasó al pintor en cada una de ellas, sus encuentros con el hombre del tatuaje, que también se le vuelve una obsesión y las cartas por email que le envía la persona- otro misterio- que le ayuda en la búsqueda.

Lo que sucede-o me sucede a mí- es que a partir de una serie de capítulos empiezo a pensar: “ahora viene la descripción, ahora viene Caravaggio, ahora viene el del tatuaje”.

Es decir, que, como lectora, ya sé desde casi el principio lo que viene a continuación.

El lenguaje es muy elaborado, muy reflexivo, muy culto, muy meditado, muy filosófico: a mi entender en ocasiones demasiado barroco, o demasiado poco creíble: quinientas páginas en ese tono absolutamente “elevado”, a mí me cansa. Es como si los personajes-los pocos que aparecen en la novela- siempre pensaran ex­-cátedra. El personaje que le ayuda, Laly, una mujer, le escribe como decía por email: el problema es que narrativamente el lenguaje de Laly a mí se me confunde con el de Aldous; es decir, no siento que narrativamente el personaje “viva”, sino que es otro trasunto del autor.

Yo creo que éste ha querido escribir un ensayo sobre Caravaggio y teoría del arte,  y no ha arriesgado en el género ensayo disfrazándolo de novela. Y quizá por eso se ha quedado a medias entre lo uno y lo otro. Tengo muchas frases subrayadas, muchas apreciaciones que me parecen de obligada reflexión, párrafos anotados que considero muy interesantes, pero como novela no termino de verlo.

Por resumir, si les interesa el arte merece la pena, como novela no tanto. Por otra parte, sería muy bueno que una editorial de tanto mimo a sus autores y ediciones como Tropo  revise en la segunda edición demasiadas erratas para su calidad habitual. Todos o casi todos los libros sabemos que tienen esa cruz pero en esta ocasión se han colado excesivos gazapos.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a “Berlín Vintage”. Un ensayo con disfraz de novela.

  1. Caravaggio cada día me interesa más, su vida debió ser fascinante a pesar de ser tan tumultuosa, o por ello. Contemplar algunos de sus cuadros es observar, casi en vivo, el aspecto de los bajos fondos de su época, por más que algunos fueran investidos de santotomases, sanjuanes, santamariamagdalenas….

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.