“La vida imposible” de Eduardo Berti.

Llevaba varias lecturas que no terminaba de estar a gusto; libros que, sin estar mal del todo no me parecían “acabados” por decirlo de alguna manera. En medio un infumable que se anda vendiendo como si mereciera la pena; los dos hoteles Frankfurt, de Leavitt, y del que no voy a hacer reseña porque no entra en la mínima categoría de libro: es un pastiche.

Y entonces empecé a leer el libro que terminé ayer.

Eduardo Berti y su libro de micro relatos La vida imposible.

Nos dicen en la editorial Páginas de Espuma que esta es una edición “corregida y ampliada”. Desconozco la anterior. Esta es desde luego una gozada leerla.

Berti es un autor argentino con una ya amplia trayectoria que no parece necesario recordar aquí. A mí lo que me interesa es este libro; no he leído sus anteriores.

Y este es un excelente libro en la línea de una narrativa que a mí me recuerda el realismo mágico y el sentido borgiano del relato-por ejemplo en el titulado –Bovary-. Todos los microrelatos de Berti plantean un juego al lector: unos con la propia realidad de lo que se cuenta, otros con su interpretación, otros con la desrealización de lo que ocurre.

Son relatos que siempre proponen un halo de extrañeza, de misterio, de suceso insólito; relatos que de un modo muy arriesgado narrativamente juegan con la interpretación imposible. Muchos de ellos con un humor soterrado que recuerda al mejor humor de tradición inglesa-por ejemplo en Resucitado con las flores, o en  El dolor del odontólogo-.

En todos estos relatos se transmite una situación, un hecho, un suceso pretendidamente imposible, fruto de lo casual, fruto de lo accidental, y a través de él, de esa accidentalidad, se nos muestra una realidad distinta. Por ejemplo en uno de los mejores, edición corregida, un juego con lo metaliterario  técnicamente perfecto.

Otra de las cosas de las que habría que hablar es del lenguaje de Berti: Berti usa el lenguaje para significar, para semantizar lo que dice, y eso que parece lógico no siempre lo es: es a través de los significados de lo que se dice como se adquiere en el relato una realidad distinta. Es a través del juego, de las asociaciones, de las referencialidades entre unos hechos y otros como consigue Berti que lo que sucede sea algo distinto a lo que esperamos que suceda. Como en Tiro en la nuca. En el que lo  insólito sólo es una posibilidad, que, sin embargo deviene siniestra.

 

El libro se cierra con un homenaje a Ramón Gómez de la Serna, con la sección Ramonerías: puras greguerías llenas de encanto, que sirven para completar muy bien el volumen.

 

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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