Se acabaron las oportunidades. Modiano: ” en el café de la juventud perdida”.

Hace tres años intenté leer La Trilogía de la ocupación, de Modiano. Anda la reseña en este blog, pero por resumir les digo que me aburrió. Me aburrió y a la vez me quedé con la sensación de que debería darle otra oportunidad al autor, que quizá era yo, o el momento inoportuno, o vaya usted a saber.

Y ahora lo he vuelto a intentar con su libro En el café de la juventud perdida. Más corto, más sintético.

Bueno, pues no. Es que Modiano es un coñazo. Vamos a ver, Modiano nos cuenta a través de varios personajes la historia de las vidas de éstos y su relación con una putita de bares medio majara que termina tirándose por una ventana. Y ello mediante la focalización en un café parisino muy gris, muy triste, muy como ellos, que son personajes de medio pelo que están siempre muy tristes, que tienen unas neuras que para qué las prisas y que quieren todos follarse a la puta, y subliman esto en discursos de folios y folios, todos muy existencialistas y todos con la única voz de Modiano, que los usa como marionetas para que digan justito lo que él quiere y se adapten a lo que él piensa.

Me perdonan el resumen. Puede decirse que es una novela de estas muy estilo francés años cincuenta-sesenta; semejante a muchas películas del mismo estilo muy triste, muy gris, muy existencialista, en las que el director saca un plano de una calle donde lo importante durante media hora es cómo se mueve una hoja; hay que ver la importancia de la hoja. Etcétera. Películas hechas para que el progrelisto diga eso de “qué excelsa fotografía” y cuando te cuenta el argumento te dice: “ ah, oh, sobre la existencia”.

Todo esto en un lenguaje en el que ni un solo personaje tiene vida propia: todos son Modiano. No viven, no deciden, están encorsetados por el autor, no tienen voz propia: la prueba es que nos cuesta identificarlos e incluso el autor aclara en cada capítulo, en el título, quién habla porque si no sería imposible saberlo.

Pura pedantería hiperbólica, rimbombante e infumable.

No habrá tercera oportunidad.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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3 respuestas a Se acabaron las oportunidades. Modiano: ” en el café de la juventud perdida”.

  1. Después de media lectura, le tengo que dar una segunda oportunidad… ¿pero cuándo?

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  2. Pues fíjese que a mí también me ha aburrido lo poco que he leído de Modiano. ¡Qué pelma!

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  3. catherine dijo:

    A mí me encanta, desde hace mucho tiempo, antes que le den el Nobel. Y no es chauvinismo, ya que a Le Clezio no lo puedo leer. Me gusta por el ambiente, por las pinceladas para describir al largo de su obra personajes que tienen mucho que ver con su propia juventud.

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