Tolstoi en la peana.

 

Estuve leyendo en la sierra un pequeño librito, editado con gran elegancia tipográfica y delicadeza artesanal, las Conversaciones y entrevistas: encuentros en  Yasnaia Poliana, de Tolstoi, editadas por Fórcola.  Con anotaciones y recopilación de Jorge Bustamante.

Son curiosas estas entrevistas; aparecieron en vida del autor, es decir, eran de plena actualidad, no es que se editaran después, y dan la imagen de un personaje curioso también y de una santificación por así llamarlo que supera la hagiografía.

Vemos poco al escritor y mucho a quienes le entrevistaban. Pero a pesar de ello se pueden dar algunos apuntes sobre él; su desdén por la poesía actual, su desolación ante los malos traductores, su admiración por Chejov, su gusto por Dickens, su convicción de que escribir debe hacerse para “dar luz y conocimiento”, su misticismo hiperbólico, su religiosidad casi histérica, y también, a través de lo que dicen los entrevistadores el rosario de visitas que iban a verlo para que les aconsejara como si se tratara de agua bendita. Me he preguntado a lo largo de todo el libro cuánto de falsedad habría en él; en los que hacen las preguntas no hace falta preguntarse, eran unos lameculos de cuidado, pero él… ¿cuánto tenía de personaje?…

Me ha divertido el libro, quizá por anacrónico, por  la cursilería en los pretendidos reporteros y las respuestas cual pope de él. Pero también por mostrar una faceta del periodismo obsequiosa, acrítica y destinada a engrandecer a alguien que en vida ya tenía la categoría de mito. En todo caso, creo que es un libro que merece la pena leerse como curiosidad y también las notas del  antólogo; dan información muy sugerente sobre personajes y hechos de la época.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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