Chema Lagarón, ” Decimal”, el lenguaje que alude.

Acabo de terminar Decimal, de Chema Lagarón, editado por Tigres de Papel.

Este es un poemario cuando menos curioso.  Desde luego no es un poemario sencillo, ni que se pueda leer con ligereza.

Es una escritura cerrada en sí misma que a través de sus tres secciones, Breviario, Unitaria y Umbilical, precedidas de un prólogo, narra una historia.

Leyendo sin detenerse se podría pensar que explica un desencuentro amoroso, pero a mí me parece bastante más que esto: leyendo despacio yo al menos a lo que he asistido es a un proceso amoroso pero también interior marcado por el deseo y por la muerte. Igual me estoy arriesgando en demasía al conjeturar- soy de las que cree que la poesía es explicable: nunca he creído lo de que simplemente haya que sentirla- que Lagarón nos está hablando de un proceso también físico en el que la enfermedad física del ser que se ama está presente en espejo a la “enfermedad como metáfora” del sujeto que ama, y del deseo insatisfecho.

Estos son poemas además de búsqueda. De estar siempre en el borde; en el borde del hilo que rodea el encuentro. Que se van acotando en cada sección: así, breviario es una puesta en común afirmativa de lo que se es, y también de lo que se desea, unitaria es una búsqueda infructuosa de unidad interior y amorosa con todas sus contradicciones y umbilical es un regreso. Un regreso a las raíces del ser que, curiosamente y para cerrar el ciclo halla en una paradoja la esperanza: “Cada latido ilumina/ una luz en mi conciencia/ que me dice/que al despertar/ lucirá de nuevo/ un sol cautivo/”.

El lenguaje de Chema Lagarón es un lenguaje culto, metafórico, en apariencia sencillo pero lleno de recursos estilísticos: metáforas, metonimias, personificaciones de objetos, repeticiones o anáforas, aliteraciones (repetición de sonidos), que le dan una enorme riqueza verbal al conjunto; a la vez no lo hacen fácil para el lector que quiera leer sin detenerse, pero significan un conjunto realmente estimable de variaciones no muy usuales en el lenguaje poético de hoy.

Por eso, siendo cierto que a mi modo de ver no sigue las normas de ritmo, cadencia o medida habituales en poesía, sí es cierto que estos recursos, el lenguaje, la forma de disponer estructuras sintácticas, pueden “ suplir” esa ausencia normativa, sin desmerecer.

Un poemario que me gustaría recomendar muy sinceramente.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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