“Subsuelo” de Marcelo Luján. La hipérbole narrativa

Acabo de terminar Subsuelo, de Marcelo Luján, editada por Salto de Página.

Subsuelo es una novela de suspense. Una novela negra por decir mejor. Por resumir mucho cuenta la historia de una patología. Una patología sufrida por dos mellizos con una interdependencia psicopática entre ambos, que viene de la niñez pero que desencadena un hecho trágico.

Una noche de verano un presunto accidente causa la muerte de un amigo de estos dos personajes. A partir de ahí con un lenguaje de flasback tanto hacia el pasado como adelantándose al propio relato y con un lenguaje absolutamente cinematográfico aparecen sucesivamente los personajes del drama. Personajes caracterizados por el miedo, la culpa (la madre de los mellizos), la neurosis, la falta absoluta de ética ( Fabián aparece como un ser repulsivo, pero Eva no le va a la zaga), o el deseo de venganza ( Ramón, el hermano de Javier) que están muy bien retratados a través de sus palabras.

A mí de esta novela me ha interesado mucho más la estructura, el cómo se cuenta, que me parece muy original, pues a la manera de un guión de cine el lector visualiza lo que sucede como si se tratara de escenas, que lo que se cuenta. Es cierto que Luján se mete dentro de sus personajes, y que además consigue crear una atmósfera absolutamente tensionada desde el inicio ( el comienzo de la novela es narrativamente un meter al lector en situación desde ya), pero no he conseguido que me interese el tema. Me explicaré: en la novela parece apuntarse una lógica de los actos que ocurren ( el accidente causa la protección de la madre, la relación entre los mellizos causa la tragedia latente en la novela), y sin embargo una se pregunta si Luján lo que ha querido es mostrar cómo actúan los psicópatas o contarnos una crónica de sucesos. Sé que en el “subsuelo” de la realidad pueden suceder casos así de aparatosos, por así decir, pero yo no suelo leer las crónicas de este estilo.

No es una mala novela, sin embargo, y se me entienda. Sin embargo, al leerla me preguntaba hace unos días qué tiene de diferente para quedar en la literatura. Respondo ahora; una estructura muy conseguida, un entendimiento cabal de la psicología de  los personajes, una atmósfera inquietante y a la vista; sí, todo eso es cierto, solo que al servicio de un tema que se hiperboliza tanto que resulta poco creíble.  No voy a hacer spoiler- por seguir con el cine- pero el final a pesar de su intención sorpresiva es previsible y a la vez traído por los pelos  a mi entender. Tampoco me resulta demasiado natural la reunión en el chalet después de lo sucedido, ni lo de la compañía de seguros que parecen ser más unos detectives que unos simples cobradores… Para mí hay un exceso de situaciones llevadas al límite que me hacen perder interés en el desarrollo, un poco como si demasiadas casualidades dieran lugar al producto final. Y a mí no me convence del todo.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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