Charles Bertin : ” Un jardín en Brujas”.

He tenido que buscar quién era Charles Bertin, porque nunca había sabido de él. Me entero de que murió en el 2002, que era belga, que publicó varios libros y que empezó a publicar a relativa tardía edad.

Lo he buscado después de leer su libro, Un jardín en Brujas, que publica Errata Naturae.

El argumento se resume en muy pocas líneas: cuenta sus recuerdos de infancia cuando en sus veranos residía en casa de su abuela, que tenía un jardín. Es decir, cuenta la relación con ella, la complicidad y el afecto por una persona que, por decirlo así, le enseña la Belleza y la Magia de vivir.

Dicho así, es dejar abierta al lector la decisión de leer o no este libro.

Bien. Ahora les digo: si no leen ustedes este libro se perderán una de las obras más bellas, más poéticas, más conmovedoras que se han escrito en el pasado siglo XX.

Este libro es una delicia. De buen gusto literario, de lenguaje bellísimo, evocador, acompasado, musical, lleno de ternura, de magia y de belleza. Es un canto y un recuerdo. Un recuerdo amoroso, confidencial, cómplice y bien humorado. Y a la vez es un ejercicio de nostalgia por un paraíso perdido.

Leyéndole, lo asociaba a uno de mis fetiches literarios; el último verano de Klingsor, de Hermann Hesse, o a Paraíso inhabitado de Ana María Matute, o a La reina de las Nieves, de la Gaite. Está en esa línea de ensueño, de gusto y respeto por la palabra escrita, de amor por el acto de narrar. De respeto al lector. De usar el lenguaje en el nombre de los lectores/as que lo amamos.

Tienen ustedes que leerlo. Tienen que disfrutarlo. Y luego, cuando lo terminen, igual les pasa lo que a mí: que agradezco que haya existido gente así sobre la tierra para llenar mis horas.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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