Teresa Núñez González: reflejar con palabras los silencios. ( “Cuando sopla el diablo”)

Hace algunos meses que conozco a Teresa Núñez González, la autora de este conjunto de relatos recogidos en su libro Cuando sopla el diablo. El libro tiene una fecha ya antigua de publicación, 2009, y es una recopilación de textos muchos de ellos premiados o finalistas de diversos concursos, con el añadido de algún inédito.

Que Teresa Núñez es también Paul Lattimer y Vicky Doran, no lo sabía. También ignoraba lo que se cuenta en la portadilla del libro; su publicación de novelas del oeste entre 1963 y 1977;  con la “única finalidad de ganar dinero para su familia” con el primer seudónimo. Sí es cierto que algo me comentó muy por encima la primera  vez que nos vimos, pero no fue hasta después cuando busqué algo más sobre ella. Si quieren más datos, están en red, así que los omito.

Pero me parece curioso porque es otra vez la historia conocida de alguien que escribe y no puede arriesgarse a que se sepa que es mujer. Otra vez las puñeteras “circunstancias”; es decir, ese ocultamiento que parece que nos persigue como una maldición y que sigue perpetuando el desconocimiento del valor literario de tantas mujeres en nuestro país.

Quería hacer esta reflexión previa porque en este libro, si me permiten la expresión, lo primero que se nota es que Teresa Núñez ha vivido mucho. Ha asimilado mucho y –permítanme también- ha “tragado mucho” igualmente.

Sus cuentos tienen una ironía y un sarcasmo triste; esa ironía que sabe que hasta el escepticismo está de más. Ese sarcasmo que no llega a ser cruel porque se escapa una gota de ternura por las rendijas. Y a la vez se trasluce  una impresión de que ese sarcasmo, esa ironía es lo que le deja a la autora la vida para defenderse de la desesperanza.

Son cuentos de un leve anacronismo lingüístico, palabras casi olvidadas ya, y de una tenue –muy tenue- intención de dejar un mensaje al lector/a; como si quisiera decirnos: “no hagas el bobo como mi personaje”. Dejan en éste, en el lector/a, como un recuerdo de pianos, jazmines que se marchitan y flores ajadas mientras cae la tarde sobre sus protagonistas.

A mí me han gustado. Me han hecho sonreír con cierta tristeza también. Y entender a la vez que vivir también es reflejar con palabras los silencios.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Teresa Núñez González: reflejar con palabras los silencios. ( “Cuando sopla el diablo”)

  1. Lo curioso del asunto es que -siendo verdad- 2009 ya sea antiguo. ¿2009 antiguo? Sí, antiguo.
    Qué país (o civilización) tan triste que haya que establecer el sexo del escritor para determinar si es o no publicable.

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