El localismo de Juan Gabriel Vásquez. “La forma de las ruinas”.

Ayer decía en facebook que no sabía si terminaría a Juan Gabriel Vásquez, La forma de las ruinas. Hoy ya les digo que no. Que no lo he acabado, y que, a la vez, tengo que expresar que es un libro de altísima calidad literaria. Me explico.

Vásquez, hasta donde yo he leído- página 200-, plantea una investigación sobre un suceso en Colombia; la muerte del político Gaytán asesinado en 1948.  Un suceso que en ese país planteó y al parecer sigue planteando muchas dudas sobre quién lo mató en realidad, por qué, y que desmonta la versión oficial. A través de la anécdota Vásquez hace un estudio de las distintas formas de violencia y de las teorías conspiranoicas sobre el hecho.  Lo hace desde el punto de vista de la autobiografía y narrando en primera persona; es decir, metiendo su yo personal en la novela.

El estilo es muy cómplice con el lector,  pasa de la narración al diálogo, al pensamiento reflexivo, a contarnos sucesos relacionados, nos añade recortes de prensa, dibujos, imágenes que “ilustran” ese asesinato  y sus posibles relaciones con otros ( el de Kennedy, por ejemplo).

¿Cuál es el problema entonces?…

El problema es que yo, como probablemente muchos otros lectores/as no estoy interesada en saber quién y por qué mataron a Gaytán. El problema es que el asesinato de ese político es un tema localista, de Colombia, que a mí –y puede que a muchos otros lectores/as-  me deja absolutamente fría; tanto que ni repajolera idea de quién era hasta que empecé a leer el libro. El problema es que escribir más de 500 páginas sobre el asesinato de un político colombiano es restringir a mi modo de ver los lectores a los que se dirige. Usar a un personaje, Carballo, y ponerlo a explicar teorías de conspiraciones durante 500 páginas y seguir con eso y dale que te pego,  hace que yo como lectora cierre el libro pensando “pues vaya plasta el Carballo y las conspiraciones”. Que igual las hubo; pues claro, pero que a mí el tema no me interesa.

Que Vásquez ha querido hablar en el fondo del fondo de la violencia institucional; pues claro. Pero para eso no hacen falta 547 páginas exactamente de marear la perdiz con ese señor.

Con este son dos y medio los libros que he leído de este escritor. Los dos primeros se los recomiendo. Este medio me causa una profunda decepción.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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