Antoni Rovira y Virgili ” Los últimos días de la Cataluña republicana”. ( otro ejemplo de la Tercera España)

Hay personajes de la España que nos arrebataron a todos- a ellos y a sus herederos porque no pudimos tener acceso a su legado de forma natural sino que lo cortó la guerra- que representan eso que se ha dado en llamar la Tercera España.  En ella, están intelectuales, políticos de distintas tendencias, artistas, escritores. Gentes que desde su posición pretendían otra cosa, querían otra manera de ser, vivían de otro modo esa concepción de “país”.

Entre ellos, los hay independentistas catalanes. Gentes que fueron al exilio, gentes que sufrieron  cárcel o que fueron asesinados, como Lluis Companys, por citar alguno muy relacionado con quien voy a citar.

Antoni Rovira i  Virgili fue uno de ellos.  Fue periodista, político ( de ERC) Presidente del Parlament Catalá en el exilio, y además fue escritor.

Murió en 1949 en Perpiñán.

Escribió diversas obras, tanto de ficción como de historia, aparte de sus artículos periodísticos, por ejemplo en La Veu de Catalunya., o en fecha tan temprana como 1915 en La Revista ( les dejo un enlace por si les apetece leer algo de él, aunque esta en catalán, anunciando la aparición de esa revista y reflexionando sobre las Revistas en Cataluña).

Leyendo reflexiones suyas, y entro ya en materia, en este libro suyo que voy a comentar, Los últimos días de la Cataluña republicana, que publica Editorial Base,  una obra que apareció después de fallecer su autor, una regresa a la reflexión con la que empezaba este comentario: Rovira i Virgili fue de aquellos intelectuales que pertenecieron a la Tercera España. Desde su independentismo, sí, y también desde su generosidad. Desde su humanismo, su comprensión hasta de las mezquindades de los tiempos de guerra, desde su modestia.

Nos cuenta precisamente lo que dice el título: el fin de la Cataluña republicana, los días de huida, la dureza de las carreteras llenas de gentes que huyen, las gentes que duermen en campamentos embarrados ( ¿les suena, verdad?…se está produciendo hoy mismo en Europa), el avance de las tropas de Franco, la caída de Barcelona.

Con un estilo sencillo, conmovedor en su naturalidad, sin aspavientos, pero a la vez con una enorme ternura, con una delicadeza de espíritu que duele.

Duele porque ese país no pudo ser.  Duele también leer las actitudes de los gobernantes y políticos, las mezquindades y el “sálvese quien pueda”, y duele ver que Rovira se siente dolido y a pesar de ello utiliza para escribir algo tan noble como la piedad. Duele porque perdimos gentes generosas que pudieron haber hecho otro país diferente al que tenemos; duele porque nos acerca a Cataluña, y lo hace con palabras que tocan el corazón : “De la máxima desgracia saldrá el definitivo resurgimiento de nuestra historia, si los catalanes saben aprovechar las durísimas lecciones que hemos recibido.[…] llegará el día en que podremos alzar sobre la recobrada tierra de Cataluña nuestras voces, nuestra bandera y nuestro ideal”.

Este libro es un testimonio humano, no político. Un reflejo de unos días de angustia, de dolor, de miedo, de miseria física, también de reflexión sobre el futuro, de intentar ver algunas causas del pasado inmediato, pero sobre todo es la voz de un exiliado que nos recuerda- o a mí me recuerda- que las cosas pudieron haber sido de otra manera; que había otra forma de ver el país, que había otra forma de ser y que nos la arrebataron.

Léanlo, merece la pena.

Aquí, un enlace al artículo que les comentaba sobre Revistas.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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