Lola López Mondéjar; denunciando el mito. ” Cada noche, cada noche”.

Lola López Mondéjar ha publicado en la editorial Siruela un libro cuando menos arriesgado y distinto. Su título,  Cada noche, cada noche.

Digo que arriesgado y distinto porque después de leerlo y de ver por encima algunas reseñas, me pregunto si yo he leído lo mismo.

Este libro, que se plantea o se anuncia como “novela”, es en realidad un ensayo de la autora, magnífico por cierto, utilizando métodos narrativos que enganchan para relatarnos su tesis de cómo la mujer en la ficción también ha sido sometida a la dictadura de la visión patriarcal en la crítica.

Toma como ejemplo la novela Lolita de Nabokov y utiliza a sus personajes en un ejercicio meta literario, de modo que quien narra es la hija de Lolita, preguntándose por la verdadera historia de su madre, y consiguiendo la confesión de su violador, Humbert Humbert.  Restituyendo así su memoria.  Y de paso la suya.

Quien narra, sufre un cáncer incurable, quien narra no sabe y se pregunta, y quien narra nos explica claramente cómo y de qué artero modo el mito de Lolita ha ninguneado la pederastia.

Es un intento muy arriesgado porque a Lola López Mondéjar no se le debe escapar que no todos los lectores/as de su novela, entre las que me encuentro, hemos leído Lolita. Y para llegar a entender en su plenitud de asociaciones, significaciones y referencias su novela-ensayo  habría que conocer la novela de Nabokov.

Siendo cierto que eso le restringe público, o más bien, le va a dotar de un público lector que entienda exactamente el libro mucho más restringido que si fuera un ensayo generalista o una novela sin referencias tan notorias a otra novela, los presupuestos, y las conclusiones a las que llega la autora son muy interesantes y me atrevería a decir que muy necesarios. La humillación de las mujeres no sólo está en la pederastia, sino en la exaltación de la figura literaria de ella como si fuera amor, cuando lo que hay es una víctima.

Urde López Mondéjar un entramado narrativo que envuelve su tesis a través de tres momentos; el presente desde donde la hija cuenta y dos pasados: los diarios de su madre y las conversaciones con Humbert.  Estos tres momentos temporales se alternan en la narración de modo bastante ágil, consiguiendo que el lector los entrelace sin dificultad, no hay por tanto disonancia en la estructura; sin embargo hay a veces un exceso de ensayismo, o de “discurso”  acerca de la tesis que se mantiene en la novela, que distancia al lector- o a mí- en algunas ocasiones del decurso de lo narrado; es como si una vez dado el discurso se “ regresara” a lo que sucede, y ahí sí encuentro un cierto desajuste.

En mi criterio personal estamos ante un ensayo novelado de corte muy interesante, con propuestas distintas acerca de la interpretación del mito Lolita y de la Mujer en general, y que debería generar polémica: digo debería porque apuesta por ideas nuevas que pueden reavivar la charca en la que está metida la crítica literaria.

Arriesgado, sí. Y distinto, este Cada noche, cada noche.

Léanlo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos. Guarda el enlace permanente.