Santiago Roncagliolo. Demasiada rigidez narrativa. “La noche de los alfileres”

Quiero hacer la reseña hoy de un libro a medio terminar y que no terminaré. O para ser exacta que he leído hasta la página 200 y después las páginas finales del desenlace.

 La noche de los alfileres, de Santiago Roncagliolo.

Vaya por delante que creo que es un libro escrito con sobriedad narrativa, con tensión argumental, con un lenguaje que se acerca extraordinariamente a lo que es el habla, que tiene ingredientes de suspense, de novela negra  y que refleja acertadamente el mundo de la violencia adolescente en el Perú de los años noventa. Contada de forma coral por los cuatros protagonistas del relato. También el final, que he leído un poco precipitadamente, es coherente con algo que planea durante toda la novela; la violencia como reflejo de vidas desestructuradas que encuentran un objeto fácil a quien atacar.

Dicho esto, a mí personalmente se me cae el libro alrededor de  la página 170 y me explicaré.

La tensión narrativa del inicio se me va convirtiendo en un exceso de previsibilidad de las conductas de los personajes; y me terminan pareciendo personajes y no seres con vida independiente.  De hecho en el final del libro no advierto ¿cómo explicarlo?…el menor progreso – no hablo de moralidad, hablo de inmovilismo- en el pensamiento único de los personajes: son como eran hace veinte años. Piensan como pensaban, razonan – o son igual de incoherentes-  como hace veinte años. Como si se hubieran quedado anclados en el tiempo que relatan y nada de lo que les ha ocurrido les hubiera hecho ser de otro modo.

Me ha recordado demasiado la novela a Los Cachorros, el cuento largo de Vargas Llosa, la misma atmósfera opresiva, el mismo mundo macho, misógino, masculinizado hasta la  hipérbole, salvo en el personaje gay del libro que se nos presenta como un cobarde, el mismo ambiente “carcelario” en la atmósfera narrativa.  Y no he conseguido que el desarrollo del tema me llegue tanto como para terminarlo como es debido.

Sé que el libro gustará; refleja una sociedad violenta y su espejo en cuatro adolescentes igual de violentos, el lenguaje es fluido, a veces cinematográfico, pero a mí me parece que le falta vuelo; que maniqueiza demasiado a los personajes, que al final son lo que quiere el autor que sean pero no ellos mismos; que Roncagliolo no les ha dejado en suficiente libertad. Sin ánimo de hacer spoiler; el “final” del drama no tiene lógica argumental si atendemos al carácter violento, visceral e impulsivo de uno de los personajes del libro. No le “pega” la cobardía final. Quizá eso a Roncagliolo le hubiera llevado a otro tipo de conclusión narrativa, pero o no se atrevió o no pudo verla.

No les voy a recomendar la novela; tampoco les digo que no la lean; a mí sencillamente me hizo perder el interés y lo dejé.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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