Almudena Sánchez ” La acústica de los Iglús”: Dejarse llenar de silencio.

La acústica de los iglús es el primer libro que publica Almudena Sánchez y lo hace en la editorial Caballo de Troya.

Yo quisiera de este libro señalar en mi reseña algunas cosas que me han interesado mucho y alguna que me ha “conmovido” por así decir y espero que se me bien interprete.

Vaya por delante que el libro me ha gustado. Me parece un libro original, tanto en el lenguaje como en la estructura de cada relato, como en las asociaciones continuas en el ámbito semántico que dotan de significado distinto a frases teóricamente de un solo sentido. Me parece que estructurar un libro de modo diríamos cinematográfico; en forma de escenas, aunque no se nombren así, enmarca una forma propia de escribir. Sitúa al lector en un ángulo determinado : el de la visualización de lo que lee. Y esto me ha parecido muy interesante. Un ejemplo lo tenemos en “Introducción al relámpago”, uno de los cuentos más conmovedores del libro. Por su sensibilidad, su acercamiento al sentimiento del vacío, del hueco que somos, de la no pertenencia, de la vida como una sucesión de inutilidades en las que de súbito el “relámpago” funciona como metáfora del detenerse, del ser ante sí, de ser en el mundo. O en el relato El frío a través de los engranajes, en el que cada escena en realidad está introduciendo mediante un relato absolutamente distinto de lo que parece, la destrucción de una familia como tal, a través de la metáfora de un viaje; sin embargo, son las escenas del cuento las que van dando las señales para visualizar ese desmoronamiento; hasta la final del retorno como renuncia.

En segundo lugar me ha interesado y gustado mucho el lenguaje. Como decía, en estos cuentos el lenguaje marca una realidad alternativa al propio cuento, de manera que habría como dos líneas en cada uno de ellos: la superficial: el “argumento”, y la esencial: lo que de verdad se nos está queriendo transmitir;  por ejemplo en Apuntes desde la bóveda celeste; en el que el argumento absolutamente de ciencia ficción lo que viene a relatar es la deshumanización de la persona en el mundo actual.

En tercer lugar me parece un libro lleno de algo que carecen otros: vamos a ver si me sé explicar; La acústica de los Iglús plantea en su conjunto una forma de estar en el mundo. Una manera de acercarse a las cosas, una forma de ser. Todos los cuentos en el fondo lo que nos están diciendo es que estamos rodeados de ruido; que nos falta el silencio para encontrarnos en los huecos. Que estamos inmersos en una cháchara colectiva de incalculables proporciones y que a veces sería muy necesario saber callar, escuchar esa acústica, permanecer lejos de gentes que perturban, que acosan, que asustan, como el personaje de El triunfo Humano, uno de los cuentos de mayor belleza lírica del libro. La protagonista dice en él, “Escuchar a Camila era mi refugio. No había silencios. El canto de la chicharra. La acústica de los iglús”. Y sin embargo, a lo largo de todo el relato, es el silencio el que se busca, para concluir en una paradoja: al no encontrarse se hace un ruego: “Enséñame a fingirlo todo”.

Decía al principio que había algo que me había conmovido en estos relatos; y comprendo que esto ya es una visión absolutamente subjetiva; me ha conmovido una cierta ingenuidad. Un cierto acercarse a la escritura dejándose llevar por lo que se es, por lo que se siente; hay frases a este respecto que, a mí, me han parecido preciosas y que a la vez muestran un acercarse al relato desde una subjetividad que se implica en lo narrado, por ejemplo, en el cuento citado de introducción al relámpago: “ Iba viviendo de inutilidad en inutilidad, esperando el gran momento de hacerme útil. Una vez pensé que sería a los seis años, que ya sabía escribir, que entendía las películas para niños y me rompía los ojos con las de los adultos”. O la belleza de este párrafo en Cualquier cosa viva: “ Quizá la muerte sea esto. Un esqueleto que me sueña muy profundo a altas horas de la noche. Quizá la muerte sea un pupitre garabateado de estudiante de 4ºB”. Esa forma de implicarse, de entregarse en las palabras de lo que se escribe, hoy no se lleva, hoy es una ingenuidad, efectivamente, y sin embargo a mí me parece esencial a la hora de escribir: sólo se debe escribir cuando es necesario contar lo que se cuenta; Almudena Sánchez lo ha hecho y a mí me parece que su libro es muy recomendable.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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