Xavier Moret. Viajando con sus ojos. “Grecia, viaje de otoño”.

El libro que vengo a comentar era para mí antes de leerlo  el de un absoluto desconocido, del que luego me enteré que es periodista, viajero, escritor hace bastantes años, y que trabaja en la actualidad en El Periódico. Yo no sabía nada de Xavier Moret hasta que  vi en mi librería habitual su Grecia, viaje de otoño. Hombres dioses y templos en la cuna de Europa,  editado por Península, y me atrajo el título.

Allí mismo lo eché un vistazo y decidí arriesgarme.

Digo arriesgarme porque a menudo cuando leo literatura de viajes, y este es un libro que relata sus viajes a Grecia, me ocurre que me termina cansando la mera enumeración de monumentos y similares, con montones de notas a pie de página para eruditos, y asuntos similares.

Pero esta vez no ha sucedido así.

Quizá por cómo empieza me lo traje. “Siempre supe que escribiría un libro sobre Grecia. Desde la primera vez que visité el país, con sólo 20 años, intuí que algún día tendría que hacerlo. Se lo debía por los momentos de felicidad homérica que he vivido en sus islas, por lo mucho que he aprendido allí y por lo que he gozado inmerso en unos paisajes de ensueño en los que reinan sin discusión una ruinas fascinantes que evocan el esplendor y la sabiduría del mundo clásico”.

Supe entonces- yo- que el libro era, es, un homenaje a algo que se siente más que como un país, como un sueño. Y me adentré en su lectura.

Moret escribe sobre Grecia, la interior, la central, la de las islas, la del Monte Athos, la de Itaca, con un estilo natural, cercanísimo al lector, en el que va insertando historia pasada con historia actual, paisaje con anécdotas, leyendas y mitos con cenas en barrios de pescadores.

Navegamos con él por las islas, nos detenemos en Atenas, sí, pero nos hubiéramos quedado en Rodas, o en Simi, o en Folegandros; nos preocupamos de su ayuno en el monte Athos, y respiramos casi aliviados cuando le vemos salir de allí, nos emociona contándonos un paisaje, o rememorando a Ulises, y nos reímos con el Padre Ioanikios.

Vengo a decir con esto que Moret conjuga tradición, historia, narración y paisaje con naturalidad y cercanía; que igual nos conmueve que nos hace pensar en los mitos y que todo ello lo realiza con tal sencillez, que hay que concluir que ha escrito un libro absolutamente delicioso, con una prosa de altísima calidad literaria y que yo recomiendo con entusiasmo a mis lectores/as.

Y que a partir de ahora, “ya” no es un desconocido para mí.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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