“Las pequeñas virtudes” de Natalia Ginzburg. Un aviso.

Una gran parte de mis lectores/as de este blog han leído a Natalia Ginzburg. Sería entonces un poco pedante y sobre todo innecesario que explicara aquí “ de qué va” su libro Las pequeñas virtudes, que re-edita Acantilado. Sexta edición –salida en septiembre de 2015- de un clásico. Y curiosamente era yo la que no había leído el libro hasta estos días.

Para quien aún esté como yo, decir muy brevemente que son artículos autobiográficos que van más allá de ser sólo eso.

Pero lo que quería comentar de este libro es la lucidez que demuestran. La claridad. La honestidad. Y sobre todo, el cómo sobrecoge que haya tantas palabras escritas hace tantos años que hoy son actuales. Cómo sobrecoge cuando escribe sobre el Silencio. Sobre el miedo a que te persigan, sobre el exilio, sobre el oficio de escribir, sobre el peligro de estafar con nuestra palabra, de no ser nosotros mismos. Sobre ser adultos.

Me ha conmovido extraordinariamente este libro. Es el libro de alguien que sufrió el dolor, que sufrió la muerte de quienes amaba, que renació de las cenizas de la Europa despedazada: por los mismos que bajo otros nombres hoy quieren imponer el miedo, la persecución, las fronteras, y las mordazas. No se sale indemne nunca del horror. De Ginzburg se sale conociendo que no se debe estar ciego ante sus inicios.

Les dejo una página del  libro: una de las muchas que he subrayado.

Léanlo.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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