Los límites de la verdad. Presentación del libro “Cuando aparecen los hombres” de Marian Izaguirre en la Librería Alberti.

Pues que salí tarde de casa yo, y encima el taxista era uno de esos pelmas que aprovechaba los naranjas de los semáforos para ir frenando 600 metros antes; o sea, para ver si lo pillaba en rojo. Hasta que, muy fina yo, le dije así como quien no quiere la cosa: “qué casualidad que todos los naranjas se nos cierran”, y entonces se dedicó a lo que es su trabajo: conducir y llevar al cliente lo más rápido posible y lo más recto posible.

mesapresentacionY llegué. Bueno y reconozco que llegué bien. Y entré y resulta que estaba antes de entrar Paco de Paz y Laura Garzón y hola, anda, hola cómo estás, abrazo por aquí, besote por allá y Paco lo que me gustó el otro día tu sombrero, y “yo no hice nada, sólo me hicieron la foto” y “ bueno, pero el sombrero lo bien que te sienta, como si fueras un actor”, y tal. Y Laura se ríe, y dice que ha acabado novela y digo, coño, pues a ver si la envías a recorrer mundo, y ella que sí, pero que no sé, y tal. Lo normal, oye, qué yuyu nos da mandar nuestras novelas por ahí si no somos Carme Chaparro, digo, que entonces sí; entonces hasta nos la escriben y nos dan premio y un pastón y tal. A nosotros a veces no nos dan ni el recibí.

mesadosSaludo, me saludan, me abrazan, me abrazo y dice Iñaki esta mañana vinieron por ti; una chica encantadora, y le digo huy, sí, Nuria, dice que volverá, ah, sí, me dijo que te conocía de Facebook, sí, pues a ver si le gusta, eso. Y así. Y entonces, Marian. Que dice que ya, y antes me había dicho que qué nervios, que ahora sí qué nervios pero que ayer no, oye, qué cosa, pero que ahora ya ves tú, y le digo, pero caramba si todos somos amigos…y Silvia Querini que está ahí se ríe, abrazo, abrazo, qué tal, se ríe, contenta, me dice, y Marian ahora no se ríe y dice, bueno, pues vamos si eso y a ver.

Y abajo, la cripta, la Cueva, la “logia” o lo que sea, los albertianos.

Oigan y hay un llenazo que para qué las prisas y a Marian le pone nervios eso, y me hace gracia.

silviaymarianPero viene Lola  y dice que qué novela más buena, oye, y que qué bien estar donde está, en Lumen, y que su trayectoria, y que estar en Lumen no es cualquier cosa, y Marian se pone colorada, pero es verdad, oye. Y Silvia empieza.

publico-mas-generalCórcholis cuando empieza Silvia. Porque nos explica que esta es una novela sobre “un hueco”, sobre la verdad y la mentira y la imaginación y la construcción de alguien a través de los otros. Y nos deja intrigados; y va y suelta que “hay que leer con muchísima atención la primera página de la novela”, y habla de quien “ quizá no exista” y yo que me quedo con la copla: “ esto se lo tengo que preguntar en el coloquio”. Y dice que cómo se construye una presencia a través de los demás, se le escapa: “ de quien no está”. Y me dan ganas de pararla y decirle “ explica eso, oye, para, no deslices, a ver”…pero ni modo, que dirían por Argentina, ella sigue, y habla Marian de sus dos protagonistas, de un encuentro en el tiempo pero en ausencia de una de ellas, de cómo la verdad no es nunca una, sino distinta y de que el lector tiene que “participar” en la novela para ver qué es verdad, qué no lo es…córcholis. Y de un suceso que desencadena la trama, y de los paisajes; porque llega el coloquio y Lola le habla de los paisajes, y dice Marian que sí, que el mar como tema, que el mar también es un personaje. Y le pregunto a Silvia y se escaquea…pero me ha entendido: sobre el narrador, sobre la verdad o la mentira. Y también hay preguntas del cómo escribe…me encanta lo de sus notas que al final se le pierden y no usa…

esperandofirmaY así. Y me quedo con lo de la verdad, la mentira, lo que existe o es pura imaginación; y mientras firma Marian hablo con Silvia y se ríe, porque Silvia siempre se ríe, y me guiña un ojo, y dice “ ah, lee”… Y Marian me firma tan bonito, tan Marian…

Ay.

autorafirmandoY Cuando estamos saliendo,  Inmaculada de la Fuente, que publica la reedición de su libro , “Mujeres de la posguerra” y hablamos de Laforet, de sus cartas, del libro de Cristina Cerezales que me trae Iñaki en la mano porque se lo he pedido, y de Fortún, de clima de entonces, de cómo, de los porqués…Y carallo, nos dan las nueve, y la gente se ha ido despidiendo, y Lola con más razón que un santo nos mira a las dos con cara de “a ver estas pelmas si dejan de darle a lo cotorra”…

firmandodosY me vengo a casa, claro. Pensando en la verdad, la mentira, la imaginación…y en Marian.

Qué bonito es cuando todo es tan bonito como estar entre amigos en la Alberti.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Los límites de la verdad. Presentación del libro “Cuando aparecen los hombres” de Marian Izaguirre en la Librería Alberti.

  1. Me apetece mucho leer esta novela, así que ya está aquí, esperando su turno.

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