Ovidio Parades. Detener la mirada. “Corrientes de amor”

Ayer noche terminé de leer Corrientes de amor, de Ovidio Parades, editado por Trabe. El autor es colaborador literario de distintos medios, y ha publicado con anterioridad varios libros, como La mujer de al lado ( 2014).
Y además es librero aunque ahora no tenga librería.Vive en Asturias y usa redes sociales, nos cuenta ahí pequeñas cosas de la vida diaria, de la suya o de las gentes que ve, de los acontecimientos para otros normales y que no miran. Pero Ovidio Parades siempre ve. Porque sabe mirar. Muy a menudo, cuando leo, me guste o no el libro que leo, conozca o no al que lo escribe, me pregunto qué ha mirado, qué ha visto. Dicen que escribir es atrapar o imaginar parcelas de lo que entrevemos o podemos imaginar que entreveríamos. Y muchas veces, conozca o no al autor/a, salgo con la sensación de que lo que se mira está tan lejos de mí que es como si hubiera un cristal empañado por litros de agua turbia.

Los cuentos de Ovidio Parades son de temas sencillos. Humanos. Del pasar de los días que nos perturban con hechos que para otros son banales. En ellos está presente el miedo, por ejemplo, la necesidad de protección, la muerte- noviembre– lo oculto- Secretos, la enfermedad- Espejos– , la esperanza . círculos– el maltrato, Huida,la homosexualidad- Despedida-… y todo ello con una técnica original y muy curiosa: Ovidio Parades nos cuenta el núcleo de lo que sucede, pero NUNCA su final. Es decir, nos plantea una anécdota, un hecho, algo que a sus protagonistas les pasa, nos narra sus reacciones, sus miedos, o su esperanza, pero cuando llegamos al fin del relato nos deja en suspenso lo que pudo haber ocurrido. ¿ Se muere la mujer que está en el hospital esperando que la operen?…hemos sabido de su vida, de sus dudas, de su miedo, sus conflictos interiores, estamos esperando con ella que aparezca esa camilla y cuando se la llevan y queremos acompañarla, Ovidio cierra el relato y lo deja ahí; como lo que es: un instante en la vida de una mujer, anónima hasta ahora, sí, pero ya desde ahora a punto de entrar en una sala de operaciones sin saber qué ha sido de ella.

Con la cantidad de técnicas para escribir relatos que hay, tan teóricas, tan pomposas, y llega Parades y nos dice sencillamente que NO. Qe construir un relato, un cuento, es hacernos mirar por una puerta entreabierta, pero que cuando los personajes salen fuera de foco ya no podemos saber más. Como la mujer del autobús, que huye. ¿Encuentra realmente otra vida?…porque nos hemos dolido con ella, hemos deseado que no la encuentre su maltratador, hemos sufrido con ella el paso de las horas. Y cuando baja del bus, en la estación y abraza a la madre, sí sospechamos que es un final de esperanza, pero…¿y si no es así?…Este libro tiene un título curioso, una pensaba al empezarlo que sería un poco como todos, un título que atrape, que sugiera. Pero sucede que todo el libro, y eso es otra característica de él, está atravesado por eso, por una corriente “amorosa”; o por mejor decir: com-pasiva hacia el mundo. Una manera de ver lo que nos rodea, de mirarlo, con una infinita ternura, entendedora, comprensiva de los seres humanos, abarcadora: como si el autor arropara con sus mirada a estos personajes suyos, tan solos, tan indecisos, tan anónimos, tan invisibles cuando pasan a nuestro lado y tan necesitados de amor, sí.

Se nota, espero, que el libro me ha gustado muchísimo. No hay impostura en él, Ovidio Parades no quiere “demostrar” nada, no quiere “darnos lecciones”, no tiene interés en “explicarnos cuánto sabe”. Solo resulta que, probablemente en un parque de su ciudad, en una estación de tren, en la sala de un hospital o viendo pasear a una señora anciana con su hijo del brazo, se ha quedado quieto, ha mirado, ha visto y nos lo cuenta.
Y yo les pido a ustedes que lo lean porque merece la pena.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Ovidio Parades. Detener la mirada. “Corrientes de amor”

  1. plsalvador dijo:

    Me lo apunto.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.