“La Casa de los veinte mil libros”. Razones de un abandono.

La casa de los veinte mil libros de Sasha Abramsky podría ser un excelente relato biográfico de la vida de Chimen Abramsky, el abuelo del autor, si este no se hubiera dedicado a escribir una hagiografía.
Vamos a ver si yo sé explicar por qué no he terminado el libro.

La vida de este coleccionista de libros como se le viene a denominar seguramente tiene interés en cuanto a vida que recorre el siglo XX y que está en contacto con grandes personalidades culturales y políticas de este. El problema es que no se cuenta eso.
El libro es un centón de datos acerca de dónde, cómo y a quien compró los libros el abuelo, además de una hagiografía; que puede ser muy emotiva porque escribe su nieto pero que al lector que no tiene porqué adorar al caballero le parece- al menos a mí- una loa tipo flor natural.
Yo lo siento; necesito más para interesarme por un libro; necesito más porque el libro deriva en el tema político, de si el abuelo era, dejó de ser, comunista, de sus razones, de sus no razones, y a mí no se me ofrece una semblanza del personaje: se me ofrecen datos, se me largan nombres en ristras, se me elude una visión de conjunto y no asisto salvo a que hay que ver qué inteligente era el abuelo.
Y por todo eso abandono el libro en la página 91. No me apetece aburrirme más.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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