En la muerte de Juan Goytisolo.

Breve comentario en la muerte de Juan Goytisolo.

Van a salir decenas de reseñas sobre Juan Goytisolo. Mencionando sus libros más importantes y su trayectoria literaria y su “compromiso”. Es lo que se estila. Para autores/as de cierta edad las necrológicas se escriben con tiempo.

Yo no voy a hacer una. Leí, empecé a leer a Goytisolo con 17 años, “Duelo en el Paraíso”, “La Chanca,” “Juegos de Manos”, en aquella edición de Aguilar de Obras Completas que compré en la librería Cuellar; mucho antes de recalar en Alberti.

Me sorprendió aquel estilo recortado, sombrío y sobrio a la vez, aquella forma de referir la vida. Una vida que yo no conocía, una manera de existir que a mí me chocaba, me llené de un sol oscuro, de una tierra hostil, de unos personajes que podían pasar a mi lado y no haberlos reconocido. En los pueblos, en los colegios de entonces, en los bares. Me dejó una impresión de dolor, de tierra herida. Leí también sus artículos “Para vivir aquí”, como un bronco redoble. Supe que esa España era necesario contarla, “El Furgón de Cola”… Luego, años después leí la mejor recreación que cayó en mis manos de San Juan de la Cruz, “Las Virtudes del Pájaro Solitario”. Aquel lirismo de altísima calidad, ese sobrecogimiento. Y después, mucho más tarde, “Telón” de boca”; ya sabiendo quién y qué era Goytisolo. Ya sabiendo qué testimonio estaba dejándonos a todos. Tanto en escritura como en ética personal.

Me alegré muchísimo de su premio Cervantes y de las palabras que dijo al recibir el Premio: esas palabras que algún aspirante a la gloria pretendió ningunear sin enterarse de que Goytisolo no puede ser ninguneado porque es nuestro hace décadas. En fin, para ellos hacen y de resentidos está el mundo lleno.

Hoy ha muerto uno de mis referentes en literatura y ética. Y no, no leí “Makbara”, ni algunas otras obras suyas. No voy a ponerme estupenda escribiendo sobre lo que no he leído. Con lo que conozco me sobra- aunque no me baste- para sentir profundamente su muerte.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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