Javier Marías y Gloria Fuertes.

Ayer Javier Marías publicó un artículo que ha levantado ampollas. Molestó tanto que dijera que Gloria Fuertes no era una poeta genial como que a juicio de muchos que lo leyeron , diera una especie de canon literario de mujeres escritoras que a su parecer sí merecían la pena, o al menos mucho más que Gloria Fuertes.

Pero lo que molestó en realidad fue que dijera que :

“A veces no hay nada tan dañino para una profesión, un colectivo o un sexo entero que sus defensores a ultranza, y me temo que un daño parecido al que se infligió hace décadas al cine español está a punto de infligírsele al arte hecho por mujeres. En la actualidad hay una corriente feminista que ha optado por decir que cuanto las mujeres hacen o hicieron es extraordinario, por decreto.”

 

Y esto: “Lo que no es cierto, lo siento, es que cualquier mujer oscura o recóndita sea por fuerza genial, como se pretende ahora. Las decepciones pueden ser y son mayúsculas, tanto como las de los espectadores al asomarse a la enésima “obra maestra” del cine patrio. También la gente bienintencionada se cansa de que le tomen el pelo, y acaba por desertar y recelar. Hoy, con ocasión de su centenario, sufrimos una campaña orquestada según la cual Gloria Fuertes era una grandísima poeta a la que debemos tomar muy en serio. Quizá yo sea el equivocado (a lo largo de mi ya larga vida), pero francamente, me resulta imposible suscribir tal mandato.”

 

 

Esto se vio como un ataque a las mujeres.

Yo no. Yo creo que lleva razón , y me cae fatal Marías y me aburren una barbaridad sus libros.

Vamos a ver si somos claritos.  Escribir no tiene sexo. Y lo que dice Marías es que muchas veces estamos valorando una obra en función de si la escribe una mujer o un hombre.  Y que hay una corriente dentro de la izquierda y dentro del feminismo que, por el hecho de ser mujer es capaz de bendecir obras literarias mediocres.

 

Vivimos en un estilo de opinión casi concertada que parecería obligarnos a aplaudir, ensalzar, poner por las nubes obras literarias que, francamente, son una mierda literariamente, solo porque la mujer que la escribió lo pasó mal, sufrió mucho o luchó muchísimo en su vida. Eso es respetable, denunciable y doloroso, y hay que hacer justicia con ese dolor, sufrimiento o lucha, pero NO hay que comulgar con la nueva Religión de la loa, el aplausómetro y los homenajes literarios si la obra no tiene calidad literaria.

 

Le acusan a Marías de querer dar lecciones de “canon literario” : no es el primero, ni será el último, dicho sea de paso, y todos tenemos el nuestro. Porque cuando decimos qué autores/as nos gustan estamos dando nuestro propio Canon. Y por otra parte: no me puedo creer que los/las inteligentes lectores que ayer se escandalizaron con Marías, si tienen su propio Canon vayan a caer rendidos/as a sus pies. Entonces, ¿ de qué coño estamos acusando a Marías?…

El problema es que no le acusamos ni refutamos desde la Literatura. Sino desde la “ideología”.

 

Una-yo- está hasta las narices de que me impongan ideologías. De un signo o de otro. Si el feminismo no es capaz de reconocer que para juzgar una obra literaria lo de menos es que tenga pene o coño quien la escribe, estamos apañados. Porque está cayendo en la misma discriminación que el machismo que niega valor a una obra literaria por el hecho de haberla escrito una mujer.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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