“La casa del lago”, de Thomas Harding. La Memoria y la Justicia.

La casa del lago, de Thomas Harding, reconstruye la historia de la casa de su abuela que fue expropiada por los nazis, en Alemania, concretamente en el pueblo de GroB Glienicke, Alemania.

Dicho así, no parece animar a la lectura. Y sin embargo está historia de una casa junto a un lago, habitada por cinco familias distintas y recuperada al final como institución oficialmente protegida, es la historia de Alemania a través de la crónica de sus moradores.
Es una historia emotiva, cercana, llena de rigor documental y a la vez llena de ternura, de amor por un lugar, y de recuerdo. De Memoria.
Harding es el nieto de Elsie, la legítima propietaria de este lugar, la familia Alexander. Es escritor, periodista muy conocido al parecer, y ha llevado a cabo un trabajo de investigación entre su familia, amigos, gentes que habitaron la casa, archivos alemanes, documentos de la Stasi interesantísimo. La historia está contada en un estilo cercano, quien lea va a ver pasar, además de la historia familiar, la República de Weimar, a Hitler, el terror nazi, la guerra del 39, la ocupación de Berlín y su posterior división, la división de la propia Alemania, la construcción del Muro-que atraviesa el lago-, la reunificación. Todo ello contado en un lenguaje sin imposturas, muy periodístico pero a la vez con una poesía intimista a la hora de escribir sobre la casa, que emociona.

Es una historia sobre la memoria, sí. Y también sobre la Justicia.
Y se la recomiendo de verdad.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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