“Voces de Madrugada”. Jone Miren Asteinza. Elegirse.

Jone Miren Asteinza publicó en editorial Nazarí a fines de 2016 un muy estimable libro de relatos, Voces de madrugada. En enero del 2017 estuve en su presentación, nos conocimos en persona y compré su libro.
Yo no he leído nada más de ella- huyo de las Antologías como el gato del agua- pero sé que ha participado en algunas.

Me enfrentaba por tanto “ desnuda” a un libro, y lo leí por encima- es decir, leyendo algunos relatos- casi nada más comprarlo para hacerme una “idea” de por dónde iba su literatura: a veces lo hago, leo parte de un libro y decido si con eso me basta o no. Es ahora cuando he retomado el libro, porque no me bastaba: es decir, porque me produjo el suficiente interés

Dije hace días, habiendo leído entonces cuatro o cinco cuentos de este Voces de Madrugada, que merecía haber sido finalista del Setenil.

Lo mantengo.

Voces de madrugada es un buen libro. Es un libro cercano en el lenguaje, sencillo en la forma de narrar, sin imposturas narrativas, en el que lo que sucede y como se nos cuenta es creíble y tiene elegancia y sobriedad. Las “voces” en las que divide el libro, “de otros tiempos”, “lejanas”, “cercanas” y “microvoces”, a mí sinceramente me parecen lo de menos. Lo demás es el particular mundo de la autora en el que el tema central es la toma de conciencia de quien se es, por así decir, por parte del protagonista de la historia. El cómo eligen los personajes ser quienes son.

Hay cuentos magníficos, medidos, elaboradísimos y con una estructura impecable como La Noche de las salamandras, que me ha remitido al mundo de las leyendas vascas, Udaberria, o Recuerdos rotos, que daría para una novela corta. Hay relatos que dibujan con brevedad una estampa de una forma visual como un cuadro, por ejemplo El vestido negro, de una dureza seca y concisa. Y hay una serie de relatos, para mí los mejores del libro que remiten a situaciones en apariencia vulgares y a las que la autora viste con otro significado, por ejemplo Un pijama frío, los pendientes de la diva, por citar algunos.
Quizá al libro se le pueden hacer algunos reparos; ciertas frases algo tópicas en algunos relatos, cierto afán de moraleja en algunos personajes, o algún cuento que está menos trabajado, pero no empañan el tono general del libro que merece mucho la pena.
Me alegra mucho poder escribir así de este libro. La autora me agradó mucho personalmente, y ahora compruebo que su forma de escribir también me parece digna de atención y seguimiento. Creo haber leído por ahí que anda con una novela: yo la espero.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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