Libros que no interesan.

Estaba pensando, llevo toda la mañana pensando en esto y hace unos días a cuenta de un comentario en Facebook también le estuve dando vueltas, en “los libros que no interesan”.

En mi casa debe haber unos cuatro o cinco mil libros. Muchos apilados en cajas, esperando un trastero que los acoja, muchos en los estantes – o en muebles convertidos en receptores- esperando ser leídos, la mayoría en las diversas librerías que inundan mi piso. Sé que hasta que me muera seguiré comprando libros. Y que, naturalmente deberé tener trasteros donde llevar algunos al exilio.
Ahora bien, en este ánimo lector que tengo desde los tres años, leyendo aproximadamente entre 60-80 libros por año, también me he encontrado con muchísimos libros que, nada más empezarlos, o a la mitad de su lectura he sabido que “no me interesan”.
Es verdad que muchas veces eso me ha ocurrido porque el libro literariamente me ha parecido un horror, pero, ¿qué ocurre cuando empiezas a leer algo y piensas que, a pesar de su posible calidad literaria ese libro no te interesa nada?…
¿Qué hace que haya libros que nos prendan desde el inicio y otros que nada más leídas unas páginas nos sintamos absolutamente incapaces de que nos importe algo de lo que allí se cuenta?…
Pienso que tiene probablemente que ver con nuestros gustos selectivos, con nuestro modo de acercarnos al mundo, y sin embargo, luego pienso que no; hechos o sucesos o ideas que contradicen completamente mi forma particular de vivir me han conmovido, o interesado o incluso fascinado.
Luego pienso si será la manera de contar algo; y me contradigo a mí misma, porque eso sería posible si a mí sólo me interesara UNA manera de contar y sé que no es así.
Le doy vueltas al tema, le rumio, lo mastico y no consigo tragarlo. Es decir, hallar una solución: sí sé el resultado, esa sensación de arrastrar las páginas como un fardo e ir pensando en todas ellas, “ no es esto, no es esto”. La única forma de definirlo es la de “ajenidad”. En mi caso son libros que me resultan absolutamente ajenos. Libros en los que en mí lo primero que se produce es la indiferencia. Ese pensar, “ pues bueno, allá usted”. La impresión de que no existen para mí; que no me involucran en mi vida, que están fuera de mi radio de interés.
Aquí lo dejo, pero es tema para pensar: imagino que a mucha gente le pasa; ese decirse “qué pereza” , a la hora de pensar en leerlo, o, ya leyéndolo, “ no me interesa”.
Ustedes dirán.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Libros que no interesan.

  1. Creo que no merece la pena darle vueltas al asunto. Para mí -que sé de qué hablas- es simplemente que no todo tiene por qué interesarnos. Sin más. A ver, por ejemplo. A mí no me interesa absolutamente nada el tema de los coches. Nada. De hecho me parecen un invento maravilloso, que se ha convertido en un arma de destrucción masiva, y que entre mis manos sería más peligroso aún. Así que cuando se habla de estos temas (que entre ‘varones’ era muy común durante la juventud, yo simplemente desconectaba). Tampoco me interesa toda la música. ¿Por qué? No lo sé. Ni sé siquiera si se podrá encontrar una explicación objetiva. Más bien me parece imposible, porque el arte, al final, es subjetivo, también a la hora de disfrutarlo bien sea leyendo, contemplando, escuchando, etcétera.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.