Escritoras y escritores suicidas.

 

Ando leyendo a Silvia Plath. Hoy no ha sido un buen día, pero aun así he podido aprovechar para leer. Y ando preguntándome no por lo que ella escribe, que de momento me interesa aunque llevo poco, sino por algo que me inquieta bastante de digamos una cierta generación de escritores y escritoras.

No es que ellos sean una generación pero sí el grueso de su obra está escrita entre 1930 y la década de los 70, por poner topes. Lo que me preguntaba es ¿por qué hay tan alto índice de suicidios entre ellos?…Virginia Woolf, Plath, Anne Sexton, Marina Tsvetáyeva, Alfonsina Storni- en 1938-, Hemingway. Algunos muy jóvenes. Y en este caso no se puede aludir a una forma de ser propia del XIX, ya sabemos que Goethe disparó los suicidios, y ya conocemos el caso de Larra, pero no me refiero a eso. Me refiero a que leyendo a estos autores/as que cito encuentro en casi todos ellos una forma común de referirse al hecho de vivir: es como si a todos, vivir les pareciera un sacrificio tremendo, una inutilidad, algo que les estorba. En sus diarios, cartas, poemas o novelas, siempre hay un “tono” de no encontrar sentido a su vida, de no desearla.
Me parece curioso. Es como si fueran una “generación” silenciosa, innombrada, la de los suicidas. ¿Lo dio eso el mundo en el que vivieron o si hubieran vivido ahora también hubieran sido así?…
No lo sé. Luego pienso en las condiciones materiales en las que vivieron, en algunos casos sí es cierto que la miseria, el hambre, la persecución, desencadenó el suicidio, pero ¿en otros?…
No sé qué opináis; o si os apetece opinar.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Escritoras y escritores suicidas.

  1. A veces, lo más cómodo para eso que llamamos vivir comúnmente es poner el piloto automático: no pensar. Suena el despertador y te enchufas al acto de la vida como un electrodoméstico: te levantas, te vistes, desayunas (o no), vas al trabajo (o no), etcétera… Lo malo es que quien escribe, suele ser ajeno a ese piloto automático. Piensa. Y pensar puede llevarte a conclusiones, a callejones sin salida, a delirios o depresiones, a ver en muchos casos que eso de vivir carece de sentido.
    No sé, a lo mejor tampoco tiene que ver con esto. A lo mejor el índice de suicidios entre escritoras y escritores no es más alto que el índice de suicidios de otro oficio, lo que pasa que otros oficios no tienen el mismo tipo de repercusión.

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