Creador de Atmósferas. Amoz Oz ” Tocar el agua, tocar el viento”

He terminado hace dos horas Tocar el agua, tocar el viento, de Amos Oz. Editado por Siruela. Está incluido en la Biblioteca de Amos Oz que está reuniendo esta editorial. Es de 2016; ya saben lo que me ocurre, se me acumulan los libros hasta que llego a ellos.

Estaba pensando cómo acercarme a este libro. Es decir, qué contar en la reseña. Si soy “clásica” les digo que es la historia de Eliseo Pomeranz y su mujer Stefa, desde que deben huir de Polonia con la entrada de los nazis hasta su reencuentro; mientras Stefa termina en la URSS siendo un personaje importante de la política, su marido termina en Israel donde al final se reencuentra con ella en medio del inicio de la Guerra de los Seis días, a lo que parece.
Ahora bien, esto no es la novela.
La novela es un bellísimo ensayo sobre la posibilidad de ser.
Amos Oz aquí realza su parte lírica y metafísica, y en un lenguaje lleno de poesía y a la vez común, relata dentro de un onirismo a ratos, de un humorismo a ratos, de una realidad implacable a ratos, una historia en la que se suceden las búsquedas. La búsqueda del Todo, de la armonía, del equilibrio. Y lo encuentra en la matemática, en la música, en la sucesión de las estaciones, en la quietud que transmite conformando los actos más significativos del libro; que no son precisamente las “acciones” del mismo sino el sentido de lo que sucede.

El confundirse con el todo, el formar parte del Todo, el ser mucho más que el Estar, la idea del peregrinaje continuo como síntesis del judío que siempre busca su propio paraíso, es lo que engarza la novela. Una novela que además, sin el menor reparo utiliza recursos mágicos, surrealistas, fantásticos, para crear una atmósfera en todo el libro de ensueño o mejor: de leyenda.

La traductora del libro es Raquel García Lozano; quisiera agradecerle haber trasladado tanta magia al castellano con un lenguaje tan bello, y recomendar el libro.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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