Saramago confuso. “Las pequeñas memorias”

En 2015 la editorial DeBolsillo reeditó las Pequeñas memorias, de José Saramago. En esta edición lo leo ahora aunque si la memoria-la mía- no me falla, me suena haber leído el libro antes.

Cuenta Saramago sus recuerdos de infancia. En teoría, una exquisitez para quienes nos gusta tanto el fallecido autor.
Y no. Reconozco que no. Veamos, este libro es una gavilla de recuerdos en los que a veces se hace obsesiva la manía por la información de nombres; dónde estaban las calles, cómo se llamaban, a dónde daba el corral y el huerto, cuántos cerdos, gallinas y ovejas había en la casa, etc.
No digo yo que esto esté mal, porque viene aderezado con recuerdos de familiares, amigos, sus vivencias_ pobres y dignas, pero sí que he sentido al leer un deslavazamiento de la prosa que, en otros libros suyos no es habitual. Me ha parecido un libro en resumen inconexo, poco hilado entre sí, a veces reiterativo.
He sacado la impresión de que para entendernos, era “un libro de encargo” y Saramago cumplió lo mejor que pudo.
Al finalizar el libro hay una iconografía interesante y una entrevista con Juan Cruz que en mi criterio no añade nada al libro.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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