Por una mala tormenta ( Mary Shelley y su grupo de Ginebra)

Andaba ayer leyendo el ensayo sobre Mary Shelley y su grupo y el verano famoso de Ginebra donde empieza la cosa de Frankestein y todos estos etcéteras y no podía evitar pensar que la gente a veces nace de pie.

A ver si yo sé explicarme: cuenta Bollmann,  en Mujeres y  libros ,que se van al lago de vacaciones, que hacen excursiones en el lago y por los alrededores, que les joroba el terrible mal tiempo y que para no aburrirse tanto empiezan a crear las historias que luego conoceremos todos. Córcholis. Una se imagina a esta “panda”, con los amoríos entre ellos-que también me los cuenta pero me lio porque ahí estaban todos arrejuntaos, perdón por la expresión-, y todo el tiempo del mundo para sentirse románticos, incomprendidos y POETAS. Es como una sensación de niños pijos que no puedo evitar tener. Ya sé que la mayoría acabó sus vidas de modo trágico, pero al leerlo dices, oiga yo también quiero tener muchísimo dinero, irme a un lago de Ginebra con otros pijos con pelas e ínfulas y ponerme a escribir porque me aburro mucho.
No me extraña que de ahí saliera el pobre Frankestein dando tumbos y diciendo “pero esto, ¿qué es?”.
Ahora se me enfadan todos los Shelleyanos del mundo por la broma.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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