Luis Antonio de Villena. La elegancia perdida. “Dorados días de sol y noche”.

Dorados días de sol y noche, de Luis Antonio de Villena es el segundo tomo de sus memorias. Es un libro divertido, cotilla, ameno.

Siendo esto verdad el nivel literario del libro-a mi juicio- no tiene la calidad que el primer tomo. En este que reseño Villena ha preferido su faceta más mundana; contar sus amores con medio mundo literario y no literario, explicarnos cómo y con quién se acostaba, los entresijos homosexuales de decenas de escritores y sus relaciones con ellos. Tiene, es verdad, páginas memorables, descripciones muy bellas de ciudades y paisajes, pero son las menos. El libro se mantiene si se acepta que es esa faceta que a Villena le divierte tanto explorar-y explotar- de su dandismo y malfama. Solo que literariamente esto deviene en una serie de andanzas que, sinceramente, a muchos no nos interesan tanto como el Villena de verdad escritor, de verdad poeta, de verdad narrador. A veces, -demasiadas para mi gusto- el libro adquiere un tono de crónica rosicler que puede ser divertida pero que a la literatura le añade poco o nada. Aparte de esto también en ciertos casos es algo que en Villena me sorprende- subjetivamente- un ajuste de cuentas; en la línea del Trapiello de “las armas y las letras”, y que desdice de la elegancia connatural de Villena. De su saber estar, para entendernos.
Quizá le hacía falta a él decir ciertas cosas, pero a sus lectores/as quizá nos desdibuja la imagen de su savoir faire Un dandi, creo yo, no desciende a esos arrabales del cotilleo malintencionado.
Ustedes mismos en esta ocasión son los que eligen leerlo o no. Yo sí leeré si hay continuación, aunque desde mi respeto sí le rogaría que regrese si lo hace al tono del señorío de los palacios de invierno…

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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