Julia Otxoa y la deshumanización. “Confesiones de una mosca”

En estos breves y excelentes cuentos de Julia Otxoa, –Confesiones de una mosca-que publica Menoscuarto, en mi criterio subyace un tema principal que marca todos los relatos.

Leo y. del primero al último, asisto como lectora a un mundo nada disparatado a pesar de lo que pueda parecer: bajo sin fin de metáforas, naturalmente, de asociaciones y de simbologías varias, en todos Otxoa nos muestra un mundo de autómatas desconocedores de su inanidad. Y es mundo real sin embargo, La autora nos pone enfrente del espejo. La ciudad de los maniquíes,, el circo bajo el que nos movemos sin importarnos o aceptando ser parte del mismo, las soledades absolutas de los excéntricos, la falta de empatía con los extraños”, pero sobre todo la deshumanización de nuestras vidas sin que seamos ni queramos ser conocedores de ello.
Los relatos de Julia Otxoa, bajo la apariencia de empezar narrando algo trivial disparatan el lenguaje conscientemente para hacernos ver el reflejo de nosotros mismos. A veces con ironía, como en Infancias extrañas, a veces con una dureza cortante, como en Extravío, o Viaje.
Y a la vez, como en una capa subterránea la autora nos dice cómo precisamente son los extraviados, los extraños, los diferentes quienes son capaces de “volar” por encima de esas ciudades deshumanizadas, esos circos de espanto, esas oficinas de horror, esa robotización del alma; como un hombre y un niño ascendiendo en globo sobre las estrellas de París- en Hombre y niño-, o como un pájaro que conservara la pureza para “aliviar el corazón de los desesperados”- Pájaro llovedor-.
Este es un libro necesario porque incomoda: nos delata, nos escalpela, nos radiografía. Y nos interpela: ¿vamos a seguir en el circo, o nos vamos a negar a hacer función de títeres?…
De más está decir que lo recomiendo a los lectores/as.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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