Laura Freixas y la desnudez. “Todos llevan máscara”.

Hace poco asistí a la presentación del libro que hoy vengo a reseñar, Todos llevan máscara, de Laura Freixas. Subtitulado “ Diario 1995-1996”.
Me gustó subjetivamente la autora, lo que dijo y cómo lo dijo, me pareció espontánea, accesible y cercana. Me agradó su reconocimiento de privacidades, su, por así decir, “desnudez” delante del público. Me reí en la presentación: nos hicieron sentirnos cómplices de lo que se estaba contando y salí con mucho interés por leer el libro, hasta el punto de que me salté ese orden desordenado de lecturas que intento-solo intento- mantener y lo empecé a leer a los tres o cuatro días.
Distintas causas han evitado la rapidez de lectura pero en ningún caso el libro.

Porque el libro es una desnudez- cierto que omitiendo en algunos casos nombres reales, cosa que advirtió la autora- absoluta. Es un diario. Un diario en el momeno, un diario literario y humano, diría que enormemente humano. Con sus flaquezas y sus cualidades, con sus reconocimientos, sus dudas, sus incertidumbres literarias y afectivas, con sus “etiquetas” de comportamientos literarios, sus filias y sus fobias. Y además…además está escrito con una calidad literaria propia de los maestros del género diarístico. Quiero decir con ello que este diario no es una “catarsis”, sino un texto literario que refleja la vida diaria de una escritora que en ese momento está “casi empezando”.
Me ha conmovido su dudar, su esperar la respuesta de las editoriales, su preguntarse por qué otros “triunfan” y ella no, me ha hecho sonreír eso que ella llamó en la presentación su mayor defecto: la envidia. Me he visto reflejada en esas esperas a que le digan sí o no sobre sus escritos. En sus deprimirse cuando llegan algunas negativas, en su infantil vanidad- quien no la tenga que tire la primera piedra- cuando empieza a ser “reconocida.
Me ha interesado mucho el análisis que hace de Rosa Chacel, su intentar entender a la escritora, su manera de aproximarse a ella, su respeto y reconocimiento a pesar de su sensación de frialdad escritural, es decir su lectura sin prejuicios previos.
Subjetivamente hay temas que plantea y que perfilan el diario que yo no comparto: leo un excesivo intento de “justificar su felicidad” por estar casada y ser madre, y me suena a querer convencerse a sí misma de ello. No digo que sea falso, sino que suena a autoengaño. También subjetivamente me aleja el tema recurrente del psicoanálisis, pero eso va en formas de pensar y no tiene nada que ver con la calidad del texto: que es mucha.
Me ha parecido un diario de “aprendizaje” justo cuando está empezando a ser reconocida y a sentirse en esa parcela a gusto consigo misma. Y me ha interesado mucho, me ha parecido un diario honesto; es decir, aunque Freixas “se cuente a sí misma” alguna que otra “película” ella no sabe,por así decir, que se la está contando: escribe para autoafirmar ciertas cosas delante de ella misma. Porque en el fondo no está segura. Por eso me parece honesto.
Para acabar, no había leído nada suyo pero a partir de ahora lo haré. Creo que no hay mejor recomendación lectora que decir que la autora se ha ganado otro lector: en este caso, yo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Laura Freixas y la desnudez. “Todos llevan máscara”.

  1. Parece un punto más que interesante. Habrá que dejar un hueco para su lectura.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.