Eric Vuillard: lo superfluo: ” el orden del día”

Quiero hacer notar que escribo esta reseña a falta de cuarenta páginas para terminar el libro, que lo terminaré. Pero lo leído me basta para hacerla.

De los premios Goncourt he leído alguno los últimos años, aunque no todos. Me impresionó el del año 2009 de Marie NDiaye,tres mujeres poderosas”, que, curiosamente compré primero en francés y leí con dificultades aunque no hasta el final-me faltaron unas 40 páginas, pero me gustó mucho-; luego lo compré en castellano y o yo soy rara o perdía calidad a carretadas. Leí también “Nos vemos allá arriba” de Pierre Lemaitre, que, empezando bien me terminó decepcionando bastante, Lo intenté con “Brújula” de Matias Enard y desistí, y admito que decidí no leer a Lydie Salvayre y su “No llorar” después de ojear en Amazon el primer capítulo. Con esto quiero decir que no continuadamente pero si con frecuencia me interesa leer a los premiados Goncourt. Aunque no me salga bien en algunos casos.
Vuillard escribe ligero, directo, ágil, una especie de reportaje sobre las decisiones que entre un grupo de banqueros austriacos y los jerarcas del nazismo se toman para llevar al final a la anexión de Austria. Y bueno, el libro entretiene. Es muy periodístico, algo pomposo cuando se pone a “hacer literatura” porque me da que Vuillard no es escritor sino periodista-es distinto aunque quieran convencernos de lo contrario- y…muy superficial.
Esto es lo peor del libro. Que efectivamente se lee con agrado, una se entera de los negocios sucios, de las bajadas de pantalones de los ministros austriacos, de la falta de ética y de las desvergüenzas. Pero…porompompero . Se queda en eso. Se hacen afirmaciones generalistas muy discutibles o cuando menos muy tópicas, no se entra en profundidad en ningún tema; se relatan acontecimientos y se sugieren caracteres psicológicos, que, a mí al menos- parecen pura invención del autor…todo eso termina por devenir en una historia que se lee con gusto pero que se queda en lo banal. Entretenida y basta.
Vuillard debe ser un buen periodista; de escritor a mi modo de ver no tiene demasiado.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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