Asociaciones sobre arte y literatura.

A vueltas estoy con las asociaciones de ideas.

Ando leyendo un libro muy interesante de Ramón Andrés, el mundo en el oído. En uno de los apartados escribe sobre la danza y viene a decir que esta es la única manifestación en la que el cuerpo expresa a la vez materialidad y espiritualidad. Materialidad porque es el cuerpo quien se mueve y espiritualidad porque a través de la música que lo hace moverse trasciende en otro ser. Y en otro capítulo cuenta que en algunas tradiciones los peces eran sagrados porque son los únicos que guardan silencio. De ahí empiezo a asociar el tema del silencio en la música y el silencio en la narrativa o en la poesía, y en el medio con el que expresamos ese silencio. O el movimiento. Pienso en lo que no decimos en los textos escritos y en si eso es asimilable a los silencios musicales; en ambos casos debe interpretarlos el receptor. Se me ocurre entonces irme más allá y recuerdo la sinfonía de los adioses en la que paulatinamente los “instrumentos” van abandonando su lugar. Igual que cuando un bailarín sale del escenario, asocio. Sí. Pero ¿y en la literatura? San Juan escribía de lo indecible, lo no traducible en palabras. Pero el escritor siempre está rodeando lo no dicho. ¿Cómo decimos que no estamos diciendo algo pero lo dejamos entrever al lector?
Asociaciones. En eso me entretengo este viernes de sol y algo de viento.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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