Herta Müller. La patria eras tú. ” Mi patria era una semilla de manzana”

He leído algún libro de Herta Müller,  En tierras bajas y todo lo que tengo lo llevo conmigo. Mientras el primero me gustó bastante, el segundo reconozco que me aburrió. Aparte de mi lectura, en la revista Alenarte, que dirijo, aunque ahora está en pausa- mi salud  no me permite afrontar tantas cosas-  Carlos Feral asistió a una conferencia que impartió la autora en 2010 e hizo una magnífica crónica del acto.

Digo todo esto porque mi interés por la autora viene de lejos aunque mi lectura haya sido a veces más satisfactoria que otras.

Ahora acabo de terminar el libro de entrevistas que bajo el título, Mi patria era una semilla de manzana, publica Siruela. Las entrevistas son con la periodista Angelika Klammer, aunque el formato es distinto al clásico. El libro se divide en capítulos en los que hay digamos un tema principal, que marca el título del mismo, y las preguntas o bien están relacionadas con algún fragmento de la propia autora , que es lo que da pie a la conversación, o bien son una reflexión muy breve de la periodista sobre algún hecho de la vida de la autora que también da pie a estas reflexiones.

Y es una magnífica forma de estructurar el libro porque lo que leemos bajo este prisma es cómo era Herta Müller, qué la llevó a ser quien fue, y los condicionantes de su escritura y de su vida.

Se nos presenta desde su infancia, los miedos infantiles, la no comprensión de la madre, que estuvo en un campo de concentración, la sensación de saberse distinta, su crecimiento a contrapelo de la dictadura rumana, la opresión y el miedo y el silencio. La manera en que la literatura fue para ella decir “cosas que no sabía que sabía”, su lucha por mantenerse como ser humano mientras era perseguida de las formas más abyectas por la Stassi rumana; una de las cosas que cuenta de forma de acoso era que entraban en su domicilio cuando ella no estaba, le cambiaban cosas de sitio,  o le robaban algo, por ejemplo.  Alude al miedo como forma de acoso psicológico narrando episodios espeluznantes. Y naturalmente habla sobre su escritura sobre la literatura como acto, es decir, para ella escribir es trasladar lo no dicho de modo que al hacerse palabra se constituye en algo que existe. Y a la vez nos explica que ella no sabe cuando escribe en qué  “acto” se va  a constituir lo que escribe.

Son textos que a mí personalmente me han sugerido muchas cosas, muchos temas; por ejemplo, la Dignidad del ser humano. Narra que en uno de los interrogatorios un funcionario después de tenerla horas preguntándola e insultándola, se dio cuenta de que tenía un pelo del cabello  en el hombro y fue a quitárselo. Su respuesta fue antológica. “Deje el pelo donde está: es mío”. Parece un acto banal pero indica precisamente la Dignidad delante o por encima del miedo.

Me ha enriquecido este libro como persona. Es un libro de verdad, sin imposturas, sincero hasta doler, y que además muestra una inteligencia y una sensibilidad incluso rayana en la compasión hacia el opresor.

Herta Müller : la patria eras tú.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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