Las dos literaturas de Kike Parra Veïnat.

 

 

Esta no es una reseña al uso porque a Kike Parra lo conozco personalmente, le tengo mucho afecto y creo que puedo escribir un comentario a su libro de relatos Ninguna mujer ha pisado la luna, sin ponerme “estupenda”.

Vamos a ver si yo me sé explicar este domingo de frío pelón. Kike ha publicado nueve relatos con editorial Relee, precedidos de un prólogo que me he saltado porque los prólogos están para saltárselos y leerlos después de leer el libro.

Estos nueve relatos a mí me hacen leer a un escritor de calidad, que plantea sus cuentos-largos-  con una estructura circular abierta, en la que  el lector puede si quiere completar el final o imaginar la continuación, con un estilo seco y conciso, sobrio, de lenguaje directo y al grano.  De temas como el maltrato-en el cuento que da titulo al libro-, el abuso –el bunker-, la incomprensión o el engaño en la pareja-  si puedes salvarme– la relación entre padres e hijos y el mundo infantil como pérdida o bien de la inocencia o bien de la calidez- Tantas veces como amor-. Son temas que están ahí y que ofrecen posibilidades narrativas potencialmente muy atractivas.

Dicho esto, durante toda mi lectura me preguntaba porqué si todo esto es cierto a mí me parecían relatos que no me afectaban, que no me transmitían, que sentía muy lejanos.

He tenido la sensación todo el tiempo, y esto es muy subjetivo, que Kike se ha puesto “la chaqueta de escritor” para escribirlos. Es decir, que ha dejado su natural cercanía al lector, su aproximarse a él, su naturalidad expresiva, su tocar piel en lo que relata muy a menudo en redes, para tomar una actitud de distancia objetiva ante los relatos, alejarse de ellos y poco menos que cumplir una función notarial de testigo.

Y yo no me implico. Lo siento pero el estilo distante, frío, alejado de lo que sucede, como si simplemente estuviera haciendo una relación de hechos que-da la impresión-, al narrador no le importan nada, me hace sentir que a mí tampoco.

Y me choca. Me choca porque Kike Parra no escribe “así”. No es su estilo , no le leemos de esa manera, no pensamos en un escritor frío, impersonal y distante, puro ejercicio de estilo, no.

Por eso decía lo de las dos literaturas de Kike Parra. Yo, y que me disculpe, prefiero la primera.  Ha llegado un momento en que los ejercicios estilísticos no me interesan. Prefiero la literatura, pero también creo que ahí, en ella, hay que arriesgar más. Hay que bajar más al fondo del pozo, o hay que subir a pisar la luna sin zapatos de piel: porque en la luna puede haber barro y habrá que pisarlo también.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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