Un ser vivo de la mano de Andrés Trapiello. «El Rastro».

Acabo de terminar El Rastro, de Andrés Trapiello.

Es una obra amena, entretenida, informativa, divulgativa y en muchas opiniones que expresa naturalmente subjetiva. Está dividida en cuatro partes, una histórica en la que Trapiello nos explica la historia de este lugar madrileño, y otras tres personales y de puro recuerdo emocional. Quizá a veces hay una cierta reiteración en las  ideas pero eso no obsta para el interés. Las dos últimas a mí me parecen más interesantes para un lector  que busque atrapar el corazón del Rastro y seguir las formas de sentir del autor con respecto a él. Hay páginas muy bellas aquí: llenas de poesía, lirismo y ternura: casi como una estampa que pudiéramos encontrar nosotros.

La última parte estando bien y mostrando a un Trapiello memorioso y coleccionista, que nos enseña sus propios cachivaches recogidos del Rastro tiene unas quince páginas finales que a mi juicio sobran porque son una gavilla recopilatoria de textos suyos sobre este lugar recogidos en sus diversos tomos del Salón de los Pasos Perdidos.

En este libro Trapiello está a medio  camino entre la crónica histórica y la estampa costumbrista. Y hay que decir que el conjunto le sale bien. Es un libro que interesará a diverso grupo de lectores/as: quien desee conocer la historia del Rastro y quien desee perderse por él de la mano de uno de sus mejores conocedores. Ha sabido atrapar el instante, el momento fugaz, la pulsión de un sitio que, de su mano, parece un ser vivo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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