Antes de reseñar a Álvaro García.

Antes de hacer la reseña que espero larga y mañana o pasado como muy tarde, una breve nota al hilo de  El Ciclo de la Evaporación, de Álvaro García.

La nota no se refiere a su libro en concreto: para eso estará la reseña. Se refiere a la Poesía. Leo poesía desde muy pequeña y antes de empezar a leerla yo por mi cuenta la escuchaba leer en mi casa: a toda mi familia le gusta recitar en voz alta. Recitar es muy distinto de leer. Incluye saber expresar el sentir de quien escribe y dar el énfasis adecuado: que no siempre viene marcado por las líneas del verso, sino por la frase en sí misma. Por eso hay tantos “lectores/as” de poesía y tan pocos recitadores: porque no interpretan lo que leen. El caso es que a la poesía la vivo desde los tres o cuatro años. Una ha pasado desde lo clásico a lo barroco, medieval, romántico, contemporáneo y actualísimo en cada época. Y naturalmente ha leído bueno, malo y regular. Y en cada época se ha valorado una forma de poesía y se ha discutido otra. Cosa que está muy bien.  Dicho esto, una se pregunta en qué radica la calidad poética. Una cree modestamente que en la permanencia del decir y en la forma de decirlo.

Por eso la Poesía , la de verdad, es atemporal. No es del momento, no es un fruto de época que se olvida en la época siguiente: mal que nos pese y mal que no queramos reconocerlo seguimos leyendo a Becquer o a Kavafis. Mal que nos pese leemos a Neruda en ciertos libros pero de otros suyos hemos olvidado hasta el nombre. Una cosa es que la poesía queramos ponerla “en función de algo” y otra que la poesía tenga “función”. Que no la tiene. Si es Poesía existe en sí misma. Es atemporal. La leerá adaptándola a sus vivencias un ciudadano/a del siglo XXII como nosotros leemos el Cantar de los Cantares o a San Juan de la Cruz. Porque su calidad radica en hablar a las generaciones por venir. No en adular a las actuales.

Suele molestar –por no decir el verbo radical- mucho que se diga que la Poesía tiene reglas propias y que, en general, quien no las sigue no es por ánimo de romper imaginativamente el ámbito expresivo, sino porque las desconoce absolutamente. Y así nacen subproductos que cualquier lector/a de verdad, conocedor de géneros, de innovaciones y de tradiciones, detecta como falsos en el tercer renglón en vertical.

Ha nacido esta reflexión del libro de Álvaro García porque antes de la reseña quería yo expresar aquí que, probablemente sea el mejor libro de Poemas que he tenido el gusto de leer en una década.  Al nivel de Sánchez Rosillo o Joan Margarit. Y no cito a unos cualquiera, creo.

Ya irá reseña: quede esto para “abrir boca»

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Antes de reseñar a Álvaro García.

  1. Suscribo.
    Ya espero la reseña

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