Narcos de Colombia en prisiones americanas. » Niebla en la Yarda», de Estefanía Carvajal.

Niebla en la yarda es un libro de reportajes de Estefanía Carvajal en el que hace tres crónicas extensas de tres presos colombianos en cárceles norteamericanas.

El libro procede  de un taller de escritura en el que presentó  el proyecto y consiguió su publicación.

El libro  tiene un estilo documental,  propio del reportaje periodístico; se habla de las cárceles estadounidenses, de los errores del sistema, de la burocracia mareante y a menudo neurótica y sin sentido, y de cómo se pueden cometer errores consciente o inconscientemente con los presos.

El libro en este sentido está bien y abre una realidad poco conocida en España para numerosos lectores/as. Ahora bien, a mi modo de ver tiene dos defectos claves: los tres casos abordan el mismo tema: el narcotráfico, es decir, no hay “variedad” de delincuencia, y en los tres casos subyace la idea –que es idea de la autora pero puede no serlo del lector- de que el trato al delincuente es “así” porque este es colombiano. Y esto me parece un apriorismo bastante objetable.  Bajo esa apariencia de rigurosidad documental-que existe- de datos- que están-, de informaciones-contrastadas-, se deja caer en afirmaciones muy sutiles de la autora que esto no pasaría si el delincuente fuera norteamericano. Y una piensa: que se lo digan a los delincuentes norteamericanos negros.

Hay otra sutilidad en el libro que me preocupa bastante en sentido ético: en los tres casos  parece deslizarse la idea también de forma muy sutil que la culpa de lo que le sucede a cada uno de los sujetos de la narración no es porque se hayan metido a delinquir, sino porque los “americanos” son muy malos y quieren destrozar la vida del pobre colombiano delincuente.  Se llega a decir en uno de los reportajes-el segundo- que a la protagonista, traficar con droga “no le parecía delito”.

Para desgracia suya, lo es. Añado. Con todo esto dirán mis lectores/as: no le ha gustado  el libro: y aclaro: el libro no está mal como documento. Explica una realidad muy poco conocida por mucha gente: el mundo del narcotráfico a pequeña o gran escala. Guarda bien las formas del reportaje. Y puede interesar. Lo que no me gusta de él es la subjetividad moral de la autora.  Esa sensación que parece querer imbuirme de que tengo que tener “afecto” por el “pobre delincuente”.

Y ahí va a ser que no. Aunque se salga de lo que debe ser una reseña estrictamente literaria.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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