«María Moliner. El exilio interior.». Un libro canónico de Inmaculada de la Fuente.

El exilio interior. La vida de María Moliner, publicado por Inmaculada de la Fuente, excede de ser lo que dice el título.

A María Moliner generaciones de estudiantes, no solo lingüistas, o especialistas, la hemos “consultado» en algún momento.  Conocemos la mayoría  a esta lexicógrafa por su Diccionario. De hecho, hay una frase que se repetía en mis años universitarios, “ míralo en el Moliner”.   Inmaculada de la Fuente ha escrito sin embargo un libro que excede de una simple biografía porque sitúa  a María Moliner en un contexto muy definido al que siempre se tiene como referencia: Primero la España de los inicios del siglo XX, la infancia de la autora, su progresivo incorporamiento a la labor intelectual, su paso por diferentes archivos, su trabajo ejemplar en la República coordinando  primero en Levante pero con ramificaciones en  otros puntos de nuestra geografía  las Bibliotecas populares en coordinación con las misiones Pedagógicas de la República y segundo el ambiente externo que rodeó todo esto. El social, el político y el familiar.

Naturalmente la guerra incivil dará al traste con una labor impagable de difusión de la cultura, y este es el segundo aspecto desconocido que trata Inmaculada de la Fuente. Desde su vuelta a la oscuridad de no tener cargo alguno, de ser una represaliada, de tener que permanecer en la sombra, se nos cuenta cómo Moliner se exilia interiormente de un país que no es el suyo para encontrar su refugio en una tarea soberbia de creación de un diccionario que hizo prácticamente a mano.

Aquí en esta segunda parte, cuando todo se ha perdido, cuando la España que se soñó culta, libre, lectora, democrática se ha convertido en una España de silencio, oscura, gris, en la que la mujer debe ser sumisa, callada, mujer de su casa, Moliner empieza a escribir –exiliada de la voz- todas las Voces: su Diccionario.

Inmaculada de la Fuente nos cuenta esto con un estilo ameno y muy natural a la vez que rigurosísimo documentalmente. Nos acerca al personaje como persona, no solo como intelectual, nos ayuda a ver lo que supuso ser quien se era en aquella sociedad de luto.  Con un estilo muy cercano al lector, utilizando con delicadeza tanto la fotografía de una anécdota significativa, como un panorama amplio de gran angular- así se abre por ejemplo el libro- o los datos contrastados  de opiniones, cartas, documentos, entrevistas, De la Fuente ha creado en este libro  no una biografía de un exilio interior y de una intelectual, sino un retrato lúcido, firme y vigoroso de María Moliner completa y de la España que vivió, sufrió y murió.

Un libro que, en mi opinión crea Canon. Es decir, a partir de ahora, para saber quién fue María Moliner, habrá que decir: “Consulta el De la Fuente”.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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