Pascal Bruckner La necesaria humanidad. » Un buen hijo». Amar a quien no lo merece.

 

Hace  días comentaba yo aquí Apegos feroces, de V. Gornick y venía más a o menos  a decir que me parecía demasiada  ferocidad. Interesándome la novela, encontrándola amena, la encontraba  sin embargo una cierta impostación en el tono: como si Gornick de alguna forma se recreara en dejar claro que ese apego estaba teñido de rebeldía y que los lectores de algún modo también viéramos lo mala que era su madre y que sin embargo ella la quería “a pesar de todo”.

Viene esto a cuento porque acabo de terminar Un buen hijo de Pascal Bruckner. En este libro, editado por Impedimenta, también se relata de modo auto biográfico la conflictiva relación del autor, escritor y periodista, con su padre. Una podría pensar qué tiene de interesante esta novela si solo se quedara en eso; bien, tiene muchas cosas. Para empezar es una biografía en la que no solo se relata esa relación sino el sentimiento de culpa por no querer al padre, o por quererle a pesar de ser  como es. Además está insertada en una compleja y dificultosa historia de aceptación y odio sobre la raíz judía –o no- del padre y del hijo. Además se trata del antisemitismo y de la conformación de la causa contraria como una forma de rebeldía.

Pero sobre todo, esta biografía nos plantea un dilema  ético que sí es actual: hasta qué punto podemos amar a quien no lo merece. Hasta dónde podemos llegar a una transacción sin sentirnos culpables, en los sentimientos, o hasta dónde llega la culpa a ser lucidez de que se tiene sentimiento de culpa.

 

Todo esto se relata en un tono muy cercano al lector, con sencillez, sin impostura, con incluso una cierta forma de violencia verbal sobre uno mismo, es decir, sin excusas que palíen formas de sentir. Y eso le dota de una sinceridad y veracidad que llega al lector. Porque es un libro lleno de matices, en el que las cosas, los hechos, no son nunca blancos o negros, sino de una infinita escala de grises. Y eso, es la vida, quiero decir que, en el vivir de cada día los sentimientos, las acciones, las relaciones familiares no son nunca un rechazo absoluto o un asentimiento absoluto: hay tonos medios, treguas, concesiones, culpas, estallidos, rechazos. Y esto es lo que nos relata Bruckner, con un desvelamiento final que dota además de una quiebra en el juicio muy curiosa: tanto para el propio autor como para quien lee el libro.

 

Magnífico libro, libro valiente y a la vez lleno de sensibilidad. Muy recomendable.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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