Libros No Reseñados en Junio.

Este mes son cinco los no reseñados. Quizá yo exijo más o quizá los libros no son para tanto. Fue un mes de libros fallidos. Ahora veremos cómo se presenta el verano. Es posible que baje la cantidad de lecturas, o al menos que no me arriesgue a leer ciertas cosas.

 

Edmundo de Amicis. Recuerdos de Londres y París.

 

Me encantó de pequeña “Corazón”; era, lo veo ahora, una edulcoradísima obra moralista sobre cómo ser bueno y virtuoso tiene recompensa, pero en aquellos momentos de mi infancia me conmovió muchísimo, sobre todo la historia de Garrón.

Una nunca lee igual de peque que de adulta. Quizá es una lástima…este libro es una almibarada crónica  de Londres y París, llena de adjetivos hiperbólicos, amontonados unos detrás de otros en catarata. Pertenece, claro, a un “género” de literatura que era así. Y en ese sentido hay que leerlo, con esos ojos, porque si no es imposible. Se “estilaba” la profusión, la sentimentalidad, el nombrar monumentos en cascada, etc. Y Amicis eso lo borda pero a mí me cansa una barbaridad. Lo mejor: cuando describe su conversación con Zola. No lo voy a liberar…me puede la ternura que guardo por “Garrón”: una es también sentimental…pero no cursi.

 

Max Aub. La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco.

 

Cuento breve que a Aub le sirve para reflejar las esperanzas y desesperanzas de los exiliados españoles en Méjico. Presupone un atentado surrealista contra este, del que curiosamente no se siguen más consecuencias.

Refleja muy bien esa desesperanza monótona pero no tiene demasiado interés literario. Una rareza literaria sin mayor añadido a la literatura de Aub. Prescindible y coyuntural.

 

 

Marta Sanz. Éramos mujeres jóvenes.

 

Ensayo sobre las mujeres españolas  nacidas a finales de la década de los sesenta en su relación con la forma de ver la sexualidad, las relaciones amorosas y los usos y costumbres que las caracterizan.

Es un ensayo que puede interesar mucho a un espectro lector interesado por los roles femeninos en la actualidad. Ameno y natural relatando, a base de entrevistas con distintos ámbitos sociales de mujeres.

Quizá no lo he terminado porque no es un tema que a mí me resulte cercano.  Pero reconozco que es subjetividad mía.

 

Dacia Maraini. Bagheria.

 

Entre memoria biográfica de la infancia, historia del pueblo donde vivió y ajuste de cuentas.  No me llegó a interesar la forma de narrarlo. Se pierde en historia local y es demasiado ajuste de agravios. Tiene algunos aciertos de lenguaje pero en general me parece un libro más, prescindible.

 

Djuna Barnes. El bosque de la noche.

 

Leído en e-book. Este libro lo leí con 17 años y me gustó. Leído ahora me parece demasiado doctrinal. Un exceso de reflexiones sobre lo divino y lo humano. Frases brillantes, sí, pero exceso de simbolismo. El libro trata de eso: de los pensamientos de la autora tomando a los protagonistas como depositarios de su propio discurso. No lo terminé.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en SIN RESEÑA. Guarda el enlace permanente.