Asociaciones en Arte. Correspondencias y continuum.

 

Estos días de verano estoy mezclando lecturas. De esa mezcla salen asociaciones curiosas, asociaciones que me hacen pensar.

Desde pequeña me ha interesado el Arte. Posiblemente porque en casa he estado rodeada de los cuadros de un familiar que era pintor y eso lleva a interesarte primero por él y luego por todo lo demás.  En casa ha sido siempre normal charlar de arte, libros, música. A cada uno le gustaba o le interesaba más una rama de la cultura y yo absorbía eso como una esponja. Tanto el teatro que en casa de forma divertida se interpretaba a veces sin venir a cuento: por ejemplo mi hermano decía una frase de una obra y un tío mío le respondía acercándose por el pasillo con la continuación, como la poesía, en la que los “recitales” caseros eran de lo más divertido- recuerdo a una tía mía “emprenderla” con Espronceda y a mi padre contestar desde el despacho-, como los cuadros y los recuerdos de mi madre de pintores y comentarios sobre ellos, y después buscar en enciclopedias las dos y mirar cuadros. O ir por primera vez al Museo del Prado, era yo muy pequeña y solo recuerdo que iba con mis padres y entrar en una sala que mi madre decía que allí había cuadros de paisajistas de Santander- a donde ella iba con mis abuelos de joven y con su hermano, el pintor-.

Imagino que todo eso crea una atmósfera que hace mucho más fácil relacionar las diversas artes entre sí. Porque luego estaba el cine; aquellas películas en blanco y negro, que tanto en la tele como en los cines veía con mis padres, incluso alguna que “era para mayores”. Recuerdo los comentarios de mi madre sobre actores y actrices, y escucharla relacionarlos con otras películas en las que también habían trabajado.

Decía que eso creo que facilita una atmósfera para poder relacionar las artes entre sí. Lo que dice un libro lo relacionas con un cuadro que viste porque hay algo que te lo recuerda o a la inversa. Una pieza de música te lleva a relacionarla con una película en la que se narraba la vida del artista y eso a un libro que leíste sobre él, y así siguiendo.

 

Pensaba ayer al leer diferentes libros y escuchar a lo largo del día distintas obras musicales si es que todo es un “continuum” de Cultura en el que, como parece sugerir uno de los libros que estoy leyendo- Ignacio Ferrando, “Referencial”, del que ya les hablaré en reseña- hay una circularidad artística que remite unas obras a otras, unas creaciones a otras, y al final somos nosotros mismos los que dotamos de sentido a aquello que miramos, escuchamos o leemos. Si la obra de arte de por sí es simplemente un espejo para que nos reflejemos y a través de ella seamos nosotros quienes dotemos de “referencia” lo que se nos ofrece. Pensaba en que por poner un ejemplo, si se pinta un cuadro y nadie lo ve jamás, ese cuadro no tiene significado: no existe.

 

Me llevaría muy lejos seguir haciendo reflexiones sobre estos temas y no quiero cansar: pero sí compartirlo aquí, por si alguien quiere pensar conmigo.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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