Beethoven, Europa, la Revolución y la Música. Asociaciones breves.

Es buena forma de despedir el domingo escuchar a Beethoven mientras se lee sobre Beethoven.

Después de la cena ha sido. Metida en la corte de Viena, donde llega el músico por primera vez, y donde encuentra una ciudad con doble sentido: en lo superficial, alegre, deseosa de diversiones, poblada de músicos, conciertos y arte para las clases altas; en lo profundo con el Emperador que prohíbe toda clase de expresiones de libertad, asustadísimo por la revolución francesa y decidido a que nada ni nadie “se mueva”. Y por eso de las asociaciones he pensado en los libros que Tomas Bernhard dedica a Austria, a su visión de este país, su ironía y la misma idea del músico: lo que hay por debajo de lo que se ve sin mirar atentamente. El caso es que, por ejemplo, dice Swafford- que es quien hace la biografía- que : “ Viena se convirtió en el primer estado policial moderno, menos criminal que otros posteriores, pero igual de implacable , y más eficaz que la mayoría”.

Y estábamos en 1792. Ha llovido pero una- yo- no puede dejar de asociar. El Emperador, al parecer pretendía lo que cualquier tirano que se precie: mantener divertido al pueblo para que este no protestara de otras cosas.

Ahí estoy leyendo. Aprendiendo no solo de Beethoven sino historia de Alemania, del Impero antes, claro, y de cómo evolucionan las historias y las vidas. Ay, Europa. Siempre en mi interés lector: Alemania, Austria, lo que se llamó Centro Europa, sus relaciones y sus interconexiones. Mientras todo eso ocurría, mi querido Chateaubriand ya se había desencantado de la Revolución y andaba en desconciertos y dudas. Vivía emigrado en Londres- hoy ya no Europa-, y cuenta la discusión entre Burke y Fox en el Parlamento inglés sobre la revolución. Y añade que perdieron la amistad por ello. Y también apostilla Chateaubriand: “Memorable época del mundo”.

A esa Europa tan convulsa llega Beethoven, desde una Bonn algo provinciana y apartada del bullicio en el que dentro de nada- me estoy temiendo- se va a meter.

Todo se relaciona entre sí. Y yo, que disfruto relacionando, lo quiero compartir porque me parece que leer es eso: llegar a unir entre sí los distintos aconteceres para tener una visión global de la historia. No hablo aquí de ficción, claro.

Seguiré con estos temas. De momento, meras aproximaciones.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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