Un Camilleri prescindible.

Acabo de terminar de Camilleri, Háblame de ti, carta a Matilda.

La excusa del libro es una carta a su bisnieta   para contar su vida de modo resumido.  Por tanto es una autobiografía amable, que pasa de puntillas por las posibles sombras de su vida.  Amena, entretenida, fácil y ligera. También pelín vanidosa bajo falsa modestia, entretiene sin más.

 

Subjetivamente, desacuerdo personal en su visión de  por qué no miente: Dice que no es “por ética”, sino porque es más fácil y crea menos complicaciones.  En lo subjetivo esa opinión me causa una tremenda grima: si mentir no le trajera complicaciones, deduzco, mentiría tan contento.

 

No es un libro perdurable aunque analiza bastante lúcidamente muchos rasgos de la vida italiana y europea.  Eso sí: es muy somero. Muy de “manual”.  Muy de “divulgar”.  Dudo de que a la bisnieta le sirva de mucho salvo porque era su bisabuelo y pueda tener curiosidad.  La carta, claro, es una excusa: lo que se pretende no es que lo lea ella sino que los lectores compren el libro.  Si no, podría haberlo dejado sin publicar en un cuadernito casero. Esa es la impostura.

 

Se lee rápido y sin problema,  pero no va más allá. No añade nada que lo destaque entre otros libros.  Entretenido y olvidable. Simpatía por su recuerdo a Montaigne, a quien no llega ni a la sombra del zapato.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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