Castro Lago. “Cobardes”. La denuncia sin estridencias.

Castro Lago ha publicado hace pocos meses “Cobardes. Siete relatos sobre gente como tú y como yo”, en Editorial Talentura.

Un excelente libro.

Las razones para esta afirmación son las que paso a explicar.

El libro es un conjunto de relatos que toca un tema común bajo distintos aspectos: la cobardía. Pero la cobardía insignificante, la nimia, la que pasa desapercibida, la del antihéroe, es decir: la cobardía que gente como tú y como yo podemos tener en nuestra vida cotidiana. Ese gesto no hecho, la palabra a destiempo, el no atreverse a romper una situación, el miedo a denunciar un abuso, propio o ajeno, es decir: lo que nos hace llamarnos a nosotros mismos cobardes cuando nadie nos oye, ni nos ve. Esa que a menudo solo sabemos nosotros, esa que pasa desapercibida. Que solo en nosotros deja huella. Este el primer mérito del libro: abarcar un conjunto de historias que giran sobre un núcleo; no ser un deslavazado aluvión de cuentos sin orden. Eso le otorga al libro la impresión al leer de que hay una armonía interna en su elaboración.

En segundo lugar, el lenguaje y el estilo. El lenguaje es sobrio, contenido, discreto si se puede usar la palabra, a veces hasta minimalista, incluso escueto: no le hace falta adornarse; sin salidas de tono para hacerlo más impactante: no lo necesita. El estilo que usa el autor no tiene necesidad de alzar la voz para denunciar cuando hace falta, para señalar incluso eludiendo datos para que el lector interprete. Por ejemplo, en “el sicario”. No hace falta más para intuir que la vida del protagonista seguirá siendo como es. Por ejemplo, en “El cuchillo de IKEA”, en el que es el lector/a quien deduce exactamente lo que ha sucedido sin necesidad de hacerlo explícito.

 

En tercer lugar, el ajustado de cada relato. Cada uno de ellos conserva su propio tono, su propia forma de decir, su propia manera de actuación en coherencia con los protagonistas de la historia. No hay un solo relato en el que podamos pensar que la forma de su narrativa es inadecuada. Querría señalar aquí especialmente el relato titulado “trámites”: es un cuento que ofrece a priori dificultades a la hora de escribirlo-no de leerlo-; cualquier paso en falso en la textura narrativa hubiera dado lugar a un relato previsible. Castro Lago une con exquisita delicadeza de orfebre toda la estructura del relato para hacer delimitar exactamente cada hilo narrativo. Eso nos conduce a un excelente final.

 

Para finalizar. Cada uno de estos relatos trasciende la anécdota en particular y la hace generalizable. Es decir, sale del mundo ficcional para interpelarnos a todos,  porque lo que les ocurre a los personajes nos podría ocurrir a nosotros, o sabemos que a alguien le ha sucedido o hemos conocido situaciones así en otros. Es decir: no se queda en relatos puntuales, sobre hechos particulares, sino que nos pregunta en cada relato, eso sí, muy delicadamente, qué hubieras hecho tú.

 

Castro Lago por todo eso ha escrito un excelente libro. Un libro que a mí personalmente no me pegado ningún puñetazo, afortunadamente, en el estómago, pero que me ha conmovido, emocionado y hecho pensar.  Y también ha demostrado que se puede escribir y denunciar temas actuales con una exquisita delicadeza sin necesidad de alzar la voz ni ser estridente.

Léanlo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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