«Los nombres impares» de Alex Chico.  Asomados al precipicio.

 

Hace un par de días terminé “Los nombres impares, de Alex Chico, editado por Candaya. Tomé alguna nota mientras iba leyendo, pero quisiera aún siguiendo ese hilo, hacer otro tipo de reseña del libro.

De entrada, decir que es un magnífico libro. Decir esto tiene sus razones.

Alex Chico no es un desconocido para la literatura; su libro sobre Walter Benjamin podemos decir que le aupó a la pequeña lista de autores reconocibles en estilo, temática y estructura narrativa consolidada. En este Escritor cada argumento es casi una anécdota para desarrollar su forma de ver la literatura, y como consecuencia el mundo.

A Alex Chico siempre le vamos a encontrar en la frontera. Un terreno peligroso porque las fronteras son siempre no lugares y, estar en un no lugar puede conducir al precipicio.

En este libro se aborda claramente este peligro: de la literatura y del vivir. Aquí estamos en la frontera de una búsqueda de un escritor que no sabemos si es otro. Y eso le lleva a Alex a sumergirnos de lleno en la línea divisoria de la realidad, la ficción y la verosimilitud. De hasta dónde quien escribe puede tensar la cuerda sin perder la verosimilitud. Porque no se trata de que sea “verdad” lo que se cuenta, sino de la duda ética de si al dar verosimilitud a algo que no sabemos si es real, nos engañamos.

Digo bien: nos engañamos a nosotros mismos; no al lector. Por eso este libro es más un ensayo disfrazado de novela que una novela como tal. Naturalmente que hay una acción que se nos relata, un “argumento”- y qué vieja resulta esta palabra- que, a quien lee linealmente puede desconcertarle. Solo que no es importante quién fue Darío Galicia. Lo importante es que Alex Chico reflexiona sobre si podemos “mentir” para crear la “verdad” de un libro. Y eso le asoma al vértigo del qué soy capaz de hacer para crear un relato, o de si no me estaré contando “yo” al escribir este libro.

Alex Chico nos dice francamente que su libro nace de un bloqueo escritural.  Y en ese bloqueo surge un tema; solo que ese tema deja de ser el núcleo del libro para llegar a ser este un ensayo profundo y estilísticamente perfecto acerca de para qué o porqué escribimos.  En un momento dado de la narración nos dice: “ Ahora tal vez sepa lo que buscaba. Buscaba contar mi vida a través de otras personas. Buscaba diluirme en esas imágenes y, acto seguido, quedarme en silencio. Así lograría engrosar la dimensión de una leyenda”.

 

Solo que esta leyenda no tiene nada de fastuosa, ni de grandilocuente: al contrario. Es la leyenda de los nombres impares. Esos que están o pudieron estar en no lugares, aquellos a los que nunca podemos apresar porque se desvanecen, y son una sombra de la sombra de alguien que, quizá ni siquiera existió. Esos que están asomados al precipicio.

 

Un magnífico libro. Y un lujo poder contar con Alex Chico como una de las mentes más lúcidas de nuestra literatura.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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